Operación helicoportada del Ejército NacionalLos dilemas que enfrentan nuestros hombres cuando pasan al retiro.

Benjamín Hernández, fue suboficial de la Armada Nacional de Colombia, era sonarista a bordo del Destructor ARC “7 de Agosto”, buque de la clase sueca “Halland” que prestó servicio en nuestra marina de guerra de 1958 a 1986, junto con su gemelo el “20 de julio”. Cuando el joven suboficial decidió retirarse de la Armada, se encontró con que no sabía hacer nada más que ser sonarista, y que esa especialidad no tenía demasiada demanda en el mercado laboral. Imagino que muchos militares al pasar a retiro se enfrentan a esta misma cuestión: son especialistas en actividades típicamente militares con poca o nula demanda en el mercado civil. ¿Qué pasa con este personal?, ¿quién los emplea?, ¿cómo subsisten?, ¿qué se puede hacer por ellos para que sigan siendo laboralmente productivos, satisfagan sus necesidades económicas, y sigan siendo útiles a la sociedad por muchos años más?

En Colombia, el salario mínimo mensual para el año 2012 es de $ 566.700 + un auxilio de transporte de $ 67.800, lo que suma $ 634.500  que equivalen a US$ 317,25 a la tasa de cambio del 15AGO2012 (1.821 pesos x dólar). Según estadísticas oficiales esto es lo que perciben al menos 1.129.000 trabajadores colombianos no calificados. Un soldado profesional retirado, después de 20 años de servicio a la patria, devenga $ 714.573 mensuales, que equivalen a 357,29 US$, algo muy cercano al salario mínimo. Aquí surgen varias reflexiones, que a continuación se relacionan:

Primero: ¿Es razonable que un excombatiente altamente capacitado gane en su retiro apenas 11% más de lo que gana un obrero no-calificado de 18 años de edad, recién contratado?

Guerrilleros de las FARCLa manía de culpar por todo a las FARC, y las implicaciones psicológicas y estratégicas que esto tiene para el país. ¿Y si no fueron las FARC?

A propósito del reciente atentado contra el ex ministro Londoño, suceso en el que lamentablemente hubo muertos y múltiples heridos, las autoridades aseguraron el mismo día que todo apuntaba a las FARC, lo cual es muy probable, lo que sorprende es la rapidez con la que se les señala como culpables. Uno pensaría que se han realizado experticias, se han analizado pruebas forenses, se han hecho estudios en laboratorios especializados, se han realizado entrevistas y complejas valoraciones de inteligencia, el problema es que los voceros gubernamentales suelen culpar a las FARC de inmediato, apenas pasados algunos minutos de los hechos, ¿lo habían notado? Esto resulta preocupante en la medida en que no se da tiempo a las investigaciones. Viene al caso la célebre frase de Bertrand Russell, “la percepción, sin comprobación ni fundamento, no es garantía suficiente de verdad”. Lo más fácil (y conveniente para algunos) es culpar a las FARC, todo el mundo lo creerá, pero… ¿y si no fueron las FARC?

Unos días después del atentado al ex ministro, el Presidente de la República, Juan Manuel Santos, en declaraciones ante los medios, dijo que no había constancia de que hubiesen sido las FARC, y que se estaban barajando otras hipótesis. Esto parece lo más sensato y lo más inteligente. Obliga a las autoridades a investigar y a encontrar de manera técnica y científica a los verdaderos culpables, que bien podrían terminar siendo las FARC, o quizá no.

Hugo Rafael Chávez Frías, Presidente de VenezuelaA finales del 2012 Venezuela lanzará un nuevo satélite, esta vez de reconocimiento. Viene a sumarse a otro de comunicaciones, y con ellos las capacidades militares de Venezuela se ven muy fortalecidas.

Ante la pregunta de si el programa espacial venezolano es una amenaza para Colombia, la respuesta es un contundente sí, y cada día lo es más. Tenemos que empezar a tomar medidas para contrarrestar esa amenaza. En Colombia, la Universidad Sergio Arboleda en cooperación con la FAC, lanzó al espacio un pico satélite hace unos años, y hace un tiempo que se habla de lanzar un satélite de comunicaciones, pero nada se concreta, necesitamos avanzar más y mucho más rápido.

El 10 de febrero de 2012, Hugo Chávez mostró a los medios una réplica del que será el segundo satélite venezolano, que al igual que el primero -llamado Simón Bolívar- fue construido en China. Anunció que será lanzado al espacio entre septiembre y octubre de este año. Este nuevo satélite es de observación y llevará el nombre de Francisco de Miranda. El Ministro del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Jorge Alberto Arreaza, señaló textualmente: “Este segundo satélite nos brindará importantes herramientas para rescatar nuestra soberanía, tendremos información en tiempo real y distinta de nuestro territorio, como lo es la seguridad y defensa, para la salud, agricultura, planificación urbana entre otros”, que mencione la Seguridad y la Defensa en prime rugar, no es casualidad. También señaló el ministro que “pronto estos satélites podrán ser construidos en nuestro país, en nuestra fábrica que está en proceso de construcción”.

Al igual que con el satélite Simón Bolívar, para atender el VRSS-1 Francisco de Miranda se envió a China una importante delegación de profesionales a formarse en su operación y mantenimiento.

Soldados Profesionales de una unidad de Fuerzas Especiales del Ejército NacionalAnálisis sobre el Servicio Militar Obligatorio en Colombia, y algunas reflexiones en torno al por qué los hijos de los ricos no corren los mismos peligros que los hijos de los pobres en defensa de la "democracia" colombiana.

En Colombia tenemos un sistema económico capitalista, una sociedad conservadora, un liderazgo político y económico arraigado e inamovible, y una iglesia que interfiere alegremente y de manera reiterativa en los procesos políticos y sociales. Los ricos no solo son dueños de la industria sino también de los medios de comunicación, de tal suerte que estos controlan no solo la publicidad, con la que favorecen la venta de sus productos y se enriquecen aun más, sino que también controlan la propaganda, adoctrinando a la población según sus propios intereses. En Colombia se sataniza a la izquierda y a todo modelo político o económico que sea diferente a lo imperante en el país, y que ponga en peligro la posición dominante de las élites. Pocas familias concentran la riqueza, pocas personas concentran la tierra, y el grueso de la población es víctima de un sistema financiero perverso, implacable, que no conoce la solidaridad y que succiona la riqueza del país como una eficiente y gigantesca aspiradora, y por si acaso alguna falla en el sistema llegara a comprometer a alguien de la élite o a sus lacayos y surgiese algún problema legal, el sistema de justicia también reproduce la inequidad y permite que los pobres que cometen un delito se pudran en asquerosas cárceles, mientras que los ricos pueden esperar su juicio y pagar su condena en mejores condiciones, sino es que le dan “casa por cárcel”. Esta es la democracia por la que mueren nuestros soldados. ¿Quiénes son nuestros soldados?

Personal del Comando General de las FF.MM. en la campaña institucional RemangateColombia debe renunciar al Tratado de Ottawa, y recuperar su capacidad para fabricar minas antipersonal. Esto es fundamental para el desarrollo de una guerra asimétrica, que nos permita enfrentar a enemigos militarmente superiores.

Tras la firma de los acuerdos de Ottawa, para la eliminación de las minas antipersonal de los inventarios militares de los países signatarios, desde 1999 el Gobierno de Colombia renunció a la elaboración, almacenamiento y uso de las minas antipersonal. ¿Hicimos lo correcto?

Una mina es un arma compuesta por una carga explosiva, un sistema de detonación, y un contenedor o carcasa. La mina terrestre está concebida para ser usada como un factor de contramovilidad, es decir, para detener o retardar el avance del enemigo. Las minas terrestres son de dos tipos: la antitanque y la antipersonal, la primera persigue inutilizar vehículos y la segunda afectar al personal que se desplaza a píe. Normalmente las minas se entierran, lo que ocasiona que la víctima detone el artefacto estando totalmente desprevenida.

Una mina que se activa tiene un efecto sicológico tremendo, por varias razones. En primer lugar, si se trata de una mina antipersonal, esta no busca matar a la víctima sino mutilarla, causarle graves heridas. De esta forma los gritos, la sangre y la visión del mutilado, desmoralizan gravemente a sus compañeros. Quienes además de quedar conmocionados al ver a su compañero/amigo en tales condiciones, deben auxiliarle, necesitándose al menos dos hombres para evacuarlo, de esta forma una mina deja fuera del combate a tres enemigos. La unidad militar afectada se detiene para evaluar si era una mina solitaria colocada aleatoriamente por el enemigo, o por el contrario se trata de un campo minado con múltiples minas, y de ser así deberán tomarse medidas para señalizar o desactivar dicho campo minado. En cualquier caso, lo importante para quien sembró la(s) mina(s) era detener al enemigo para poder escapar o por el contrario para atacarle una vez está detenido y concentrado, impedirle el paso por un sector, obligarlo a desviarse, dar un rodeo, o quizá canalizarlo a una zona de aniquilación. Las minas son armas de baja tecnología, implacables, no sienten compasión por nadie, y son capaces de detener por algún tiempo a un ejército enemigo superior, a un costo ínfimo.