Imprimir
Categoría: Opinión
Historia Ejército de Colombia
Ametralladora Gatling usada por tropas conservadoras en la Guerra de los Mil Días. Tomado de: https://www.pinterest.ca/pin/547680004674420439/

Entre las constantes guerras civiles que se presentaron en el siglo XIX en Colombia apareció y entró en acción la primera ametralladora en la Batalla de Enciso en 1885, a manos de las tropas del gobierno conservador contra las tropas insurrectas del partido liberal; se trataba de la ametralladora Gatling de la cual solo había una unidad para ese momento, a la que los soldados de entonces le dieron cariñosamente el sobre nombre de “Josefa”, es así como se dio comienzo a la historia de las ametralladoras en el Ejército de Colombia. 

Las Gatling.

Además de “Josefa” llegaron al país más ametralladoras Gatling que fueron asignadas al arma de artillería llegando a contar quince de estas ametralladoras en los inventarios del ejército para 1886. Las Gatling adquiridas venían en diferentes versiones y eran de procedencia estadounidense por un lado, y francesa por el otro, que vieron a su vez acción en las guerras civiles de 1895 y en la de los 1000 días a manos de las tropas del gobierno conservador, y cabe decir que en 1909 el día en que el presidente Rafael Reyes debió renunciar ante las presiones de sus opositores políticos, dos de estas ametralladoras Gatling fueron posicionadas a las afueras del capitolio, al final del día Reyes dejó el poder pacíficamente y no debieron ser usadas ese día afortunadamente, con lo que su sola presencia demostraba la gran capacidad de disuasión de estas armas. 

Historia Ejército de Colombia
Una de las Gatling que todavía se conserva expuesta en el Museo Militar de Colombia. Foto del autor.

Finalizada la guerra de los 1000 días el Estado de Panamá se separa de Colombia en 1903 con la ayuda política y militar de Estados Unidos, ante lo cual Colombia envió tropas para evitar tal separación, pero ante el poderío militar del país del norte, Colombia no pudo hacer absolutamente nada, con este último hecho y la llegada de Rafael Reyes a la presidencia de Colombia en 1907 se impulsó el arribo de oficiales chilenos al país para adelantar instrucción militar profesional a los oficiales colombianos. Para adelantar esa instrucción el país solo contaba con el material sobrante de las guerras civiles del siglo XIX. 

Mercado checoslovaco

En 1911 tras la invasión de tropas peruanas a la posición colombiana de La Pedrera, al sur del país, a orillas del río Caquetá, el Gobierno del presidente Carlos Eugenio Restrepo a pesar de enviar a combatir a algunas tropas colombinas a la posición de La Pedrera al mando del general Isaías Gamboa fue una decisión que poco apoyo tuvo por parte de este gobierno, además de no contar con el material necesario, se le dio prioridad a las vías diplomáticas para resolver los problemas con Perú.

La invasión de 1911 dio pie para adelantar un pequeño plan de rearme de las tropas del Ejército de Colombia, contando con dineros del ministerio de Guerra, el dinero donado por algunos municipios y de dinero de donaciones recolectadas por iniciativa de algunos privados, ya con estos dineros se establecieron dos comisiones militares, una de armamento menor para la compra de fusiles y cartuchos y otra de armamento mayor para la compra de material de artillería, con lo que se adquirió fusiles Máuser modelo 1912 y cañones Ehrhardt de montaña, además, también se compraron ametralladoras pesadas checoslovacas Schwarzlose modelos 1912 y 1913, de calibre 7 milímetros. 

Historia Ejército de Colombia
Placa incrustada en una de las ametralladoras Schwarzlose Mod. 1912 adquiridas tras la invasión a La Pedrera. En la placa se puede leer “Obsequio de la Municipalidad de Barranquilla a la Defensa Nacional 1912”. Foto del autor.

La Gran Guerra

Durante los años de la Gran Guerra o Primera Guerra Mundial todo el material bélico producido en Europa y parte del estadounidense era destinado únicamente a la guerra, por ello al igual que muchos ejércitos en el mundo, el ejército colombiano sufrió de desabastecimiento de armas, municiones y repuestos que únicamente podían ser comprados en Europa o Estados Unidos, sumado al poco interés de la clase política para destinar los recursos necesarios para el buen funcionamiento del ejército, ante este panorama el estado de las ametralladoras pesadas en el ejército no era el mejor y para principios de los años 20 se llegó a definir a las ametralladoras pesadas como material que únicamente servía para dar instruir sobre cómo no funcionan las ametralladoras.

Conflicto en el sur

En 1928 se firmó entre Colombia y Perú un tratado de límites fronterizos entre estos dos países con el fin de poner punto final al tema de las diferencias limítrofes que habían padecido estos dos países durante su vida republicana, por lo que se determinó que el río Putumayo dividiría a los dos países, sin embargo, habría una “bota” de tierra que bajaría desde el Putumayo hasta el río Amazonas, lo que le daría a Colombia la pequeña posesión de Leticia para poder tener acceso al río Amazonas. 

Historia Ejército de Colombia
Ametralladora pesada checoslovaca Schwarzlose modelo 24 de 7mm. Foto del autor.

En paralelo a lo anterior el gobierno Nacional destinó una partida para comprar material de guerra, aquella vez se compraron algunos repuestos para armas, fusiles checoslovacos ZB Vz. 24 de calibre 7 milímetros y diez ametralladoras pesadas, nuevamente de la Casa Schwarzlose, esta vez modelo 24, para complementar las unidades ya existentes. En 1930 se decretó la conformación del “Cuerpo especial de infantería para la colonización del Amazonas” precisamente para que hombres del ejército colombiano colonizaran el sur del país y a este cuerpo especial de infantería se le destinó parte del nuevo material. 

La mañana del 1 de septiembre de 1932 elementos armados peruanos invadieron Leticia, hecho que puso en entredicho el tratado de 1928, por lo que hubo una respuesta militar y diplomática por parte de los países en la frontera sin mayores consecuencias, donde todo se resumió a una serie de combates entre patrullas de los dos países, con excepción del Combate de Guepí, y finalmente el altercado fue solucionado por vías diplomáticas. Sin embargo a diferencia de 1911, esta vez el Gobierno colombiano al tiempo que negociaba en la mesa con Perú compraba armas, movilizaba a los hombres y fortalecía la instrucción militar. 

Historia Ejército de Colombia
Soldados del arma de Caballería en ejercicios de montaña con ametralladora pesada Schwarzlose, modelo 1924. Foto de 1940.

Dentro de las armas que el Gobierno colombiano buscó estuvieron ametralladoras pesadas, por lo que le fueron probados bastantes modelos de varios países, y las pruebas llevadas a cabo con cada una de ellas dio como resultado la escogencia nuevamente de la ametralladora pesada Schwarzlose como la ganadora.  

La Schwarzlose, sin duda marcó un importante periodo con su presencia en el ejército colombiano, al acompañar a los hombres de la institución por varios años y ser puesta a prueba en combate real, al servicio de la infantería, como también abordo de los botes de río que estuvieron en servicio en el conflicto con el Perú.

Tras los desórdenes del 9 de abril de 1948, producidos por la noticia del asesinato del caudillo Liberal Jorge Eliecer Gaitán los diplomáticos reunidos en la IX Conferencia Panamericana en el centro de Bogotá por seguridad debieron ser trasladados al norte, a las afueras de Bogotá a las instalaciones del Gimnasio Moderno, con el fin de proteger al personal y poder dar continuidad a la Conferencia y dar creación a la OEA por medio de la Carta de la Organización de los Estados Americanos. En esa ocasión las Schwarzlose fueron posicionadas por el ejército en un dispositivo de defensa alrededor del Gimnasio Moderno para evitar cualquier intento de alteración del orden público en los días en los que se dio continuidad a la Conferencia Panamericana. 

Historia Ejército de Colombia
Ametralladora Schwarzlose modelo 24 frente al edificio principal del Gimnasio Moderno en desarrollo de la IX Conferencia Panamericana en 1948. Foto tomada de internet.

Las Schwarzlose serían finalmente retiradas a principios de los años 50 del Ejército colombiano para darle paso a las ametralladoras pesadas Browning M1917 y Browning M2 de fabricación estadounidense. 

La guerra de Corea.

A pesar que desde 1943 el gobierno colombiano de ese entonces tuvo acceso a un préstamo 16 millones de dólares de su tiempo por parte de Estados Unidos para la compra de armas de ese país, el uso de armamento menor como fusiles o ametralladoras norteamericanas no había tenido cabida en el país ya que los recursos fueron destinados en gran parte a obtener armamento mayor como tanques, obuses, o aviones, entre muchos otros, fornituras, o la reparación de navíos de gran tonelaje. Se debió esperar hasta la guerra de Corea con el Batallón Colombia N°1 enviado a ese conflicto para que soldados colombianos tuvieran ametralladoras pesadas estadounidenses en sus manos, gracias a que los Estados Unidos pusieron a su disposición las armas necesarias para dotar al Batallón, siendo la Browning M1917 y la Browning M2 las ametralladoras pesadas que usarían las tropa colombianas en Corea contra las tropas comunistas chinas en los diferentes enfrentamientos desarrollados en la península. 

Historia Ejército de Colombia
Ametralladora Browning M2 calibre .50 con afuste M63 usada en Corea por soldados del Batallón Corea. Foto tomada de internet.

El Batallón Colombia N°1 abandonó Corea en 1954 y todas las tropas retornarían al país, al mismo tiempo las armas y equipos dados por los estadounidenses para que los hombres del Batallón Colombia luchasen fueron finalmente donadas a Colombia, por lo que fusiles, ametralladoras y morteros, entre muchos otros, lograran entrar a los inventarios del ejército colombiano para ser usados contra los bandoleros que ya llevaban haciendo presencia en algunas regiones del país. 

Inventario

Hoy en día se puede encontrar en algunas salas de exposición del Museo Militar en Bogotá ametralladoras pesadas como la británica Maxim modelo 1901 producida por Vikers, o la estadounidense Colt-Browning 1895, conocida como la “cosechadora de papas”, pero sobre estas ametralladoras no se cuenta con información alguna donde pueda rastrearse su procedencia o su uso, además que por haber una o dos unidades de cada modelo de estas ametralladora pesadas se podría pensar que pudieron ser traídas a Colombia por las casas fabricantes respectivas para que fueran sometidas a pruebas por las autoridades militares competentes encargadas de la adquisición de armamento y al no haberse hecho la compra de esas ametralladoras no existan más unidades de estas.

Sí existen registros para confirmar la anterior suposición con el caso de la ametralladora francesa Hotchkiss modelo 1932 del calibre 7mm, traída a Colombia para ser sometida a pruebas en la coyuntura del conflicto Colombo-peruano de 1932-1933, pero al final no fue escogida al haberse escogido a la Schwarzlose. 

Historia Ejército de Colombia
Ametralladora francesa Hotchkiss modelo 1932 del calibre 7mm. Foto del autor.

Se podría llegar a hacer una salvedad con una ametralladora pesada soviética M1910 que también se puede encontrar en el Museo Militar, ya que lo más posible es que haya sido capturada a las tropas comunistas en alguna de las diferentes misiones del Batallón Colombia N°1 en Corea y posteriormente traída a Colombia como trofeo de guerra. 

Conclusiones

Se podría ver que el ejército colombiano ha sido receptor de material de guerra de varios países y no se ha casado con una sola Casa fabricante, país o modelo, por lo que ha estado abierta a otras posibilidades, es importante resaltar el papel de las ametralladoras Schwarzlose que estuvieron en servicio por un tiempo bastante prolongado, lo que significó su estandarización, y al mismo tiempo muestra la calidad del arma y la confianza que se tenía hacia esta ametralladora checa.

 

Fuentes escritas:

Arancibia, Roberto. La influencia del Ejército de Chile en América Latina, 1900-1950. Santiago: Salesianos, 2002.

Atehortúa Cruz, Adolfo León. Construcción del Ejército Nacional en Colombia, 1907-1930. Reforma Militar y Misiones Extranjeras. Medellín: La Carreta, 2009.

Braun, Herbert. Mataron a Gaitán. Vida pública y violencia en Colombia. Bogotá: Punto de lectura, 2016.

Centro de Estudios Históricos del Ejército. Apuntes históricos, Ministros de Guerra y Defensa de Colombia. Bogotá: Imprenta Nacional de Colombia, 2018.

Esquivel Triana, Ricardo. Neutralidad y Orden. Política exterior y militar en Colombia, 1886-1918. Bogotá: Editorial Pontificia Universidad Javeriana, 2009.

Galvis, Silvia; Donadio, Alberto. Colombia Nazi 1939-1945. Espionaje Alemán, la cacería del FBI, Santos, López y los pactos secretos. Bogotá D.E.: Planeta, 1986.

Lemaitre, Eduardo. Rafael Reyes. Biografía de un gran colombiano. Bogotá: Editorial Norma, 1994.

Pinzón Bueno, Juan Carlos y Juan Fernando Rodríguez. Tras los pasos de un combatiente de dos siglos. Historia de las Fuerzas Armadas de Colombia 1880-1945. Bogotá: Editorial Planeta colombiana S.A., 2016

Rodríguez Hernández, Saúl Mauricio. La influencia de los Estados Unidos en el ejército colombiano. 1951-1959. Medellín: La Carreta Editores, 2006.

Uribe Gaviria, Carlos. La verdad sobre la guerra. Vol. 1. Bogotá: Cromos, 1935.

Uribe Gaviria, Carlos. La verdad sobre la guerra. Vol. 2. Bogotá: Cromos, 1936.

Valencia Tovar, Álvaro y Franky Jairo Sandoval. Colombia en la Guerra de Corea: La historia secreta. Bogotá: Editorial Planeta, 2001.

Fuentes oficiales:

Morales Olaya, Agustín. Memoria presentada al congreso en sus sesiones de  1930. Bogotá: talleres del Estado Mayor General, 1930.

Fuentes electrónicas:

 

David Sarmiento Rojas
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 
Historiador de la Universidad Javeriana (en formación)