Caballería Colombiana, ¡Salve Usted la Patria!Análisis sobre el proceso de modernización de los blindados Engesa EE-9 Cascavel del Ejército Nacional.

Junto al accidentado y confuso proceso para la adquisición de un tanque de guerra por parte del Ejército Nacional, hay otro proceso igual de accidentado y confuso: la decisión de qué hacer con los blindados de Engesa que ya poseemos.

Una empresa nacional ha presentado una propuesta de modernización de los EE-9 Cascavel, que ha podido ser evaluada en un prototipo al que se han realizado las correspondientes modificaciones, y que permanece en la Escuela de Caballería del Ejército Nacional en Bogotá. En este breve escrito se pretende analizar si es esta una opción viable para fortalecer a nuestras unidades de Caballería

Los Blindados de reconocimiento y combate Engesa EE-9 Cascavel y EE-11 Urutú, fueron recibidos en 1983 por el Ejército Colombiano, junto con un lote de camiones EE-15 y EE-25 -principalmente en versiones carrotaller-, para dotar a las unidades de Caballería. Los Cascavel y Urutú representaban una mejora en relación a lo que se poseía hasta ese momento (M-8 y M-20 de la Segunda Guerra Mundial), especialmente en lo referido a la potencia de fuego, pues el Cascavel monta el cañón EC-90 de 90 mm., que es el Cockerill Mk.3 fabricado bajo licencia en Brasil por la empresa Engesa.

El total de producción del Cascavel llegó a 1.738 unidades, siendo el comprador principal el Ejército Brasileño con 409 unidades, seguido por Libia con 400, Irak con 364, Colombia con un total adquirido de 128 unidades, Chipre con 124, Zimbabwe compró 90, Chile adquirió 70, Ecuador apenas 32, Paraguay con 28 unidades, Uruguay con 15, Gabón con 12 y Surinam compró solo 6 vehículos. En todos estos países integran unidades de Caballería, con funciones de reconocimiento.

Nuestros Cascavel están integrados a las Tablas de Organización y Equipos (TOE) de los Grupos de Caballería Mecanizada del Ejército Nacional, específicamente en los Escuadrones de Caballería Pesados.

Protestas el 18 de abril de 2012El problema psicológico y estratégico de incumplir los compromisos pensionales y prestacionales al personal retirado de las FF.MM. y la Policía Nacional.

Luego de los acuerdos de paz con el M-19 y la creación por parte de este grupo de un partido político legal, con el que participaría pacíficamente en la política nacional, no se explica uno por qué a algunos genios de la ultra derecha se les ocurrió que era una buena idea empezar a matar a los militantes de ese partido. Es apenas evidente que los demás grupos guerrilleros de la época serían reacios a creer en las promesas del Gobierno en cuanto a que su seguridad estaría garantizada si se desmovilizaban, y es de suponerse que ese genocidio contra la Unión Patriótica impidió mayores avances en cuanto a la pacificación del país. Parece que precisamente ese hubiese sido el objetivo, prolongar la guerra. Y es que la guerra es un buen negocio para muchas personas, no solo para los malos reconocidos (los narcoterroristas), sino también para los proveedores de las Fuerzas Militares y de Policía, para los militares y policías que traicionan su deber y reciben prebendas y comisiones, para los políticos que han explotado la situación de orden público como bandera de sus campañas, y un largo etcetera. 

Guntrucks de la empresa colombiana Blindajes ISBIAnálisis sobre las posibilidades y limitaciones de la industria militar colombiana.

Es una ecuación simple. Está demostrado que en Colombia hay mucho talento creativo, pero también esta demostrado que ese talento sin el apoyo adecuado, terminará por perderse o dedicado al mal, tal como ocurre con los métodos cambiantes y complejos de camuflar las drogas ilegales transportadas al exterior, que en el presente incluye incluso submarinos y semisumergibles. En Colombia hay que hacer un trabajo de largo plazo para la sensiblización de la población en cuanto a la cultura de la legalidad, y al mismo tiempo hay que fomentar el uso legal y productivo de todo el ingenio de nuestros ciudadanos. Que en el caso del sector defensa, reviste un interés estratégico critico.

Según las estadísticas oficiales del Departamento Administrativo Nacional de Estadística - DANE, en el 2012 Colombia tiene 45.581.823 habitantes. Entre los que encontramos 2.253.818 hombres con edades que van de los 15-19, 2.131.976 hombres con edades que van de los 20-24, y 1.865.770 hombres con edades comprendidas entre los 25-29, para un total de población masculina potencialmente utilizable con fines militares de 6.251.563 personas. En caso de guerra o emergencia nacional, cómo podríamos reclutar, organizar, entrenar, equipar y armar a estos ciudadanos para enfrentar las amenazas.

Suboficial de la Infantería de Marina ColombianaEl papel de la mujer en las Fuerzas Militares de Colombia, y en la Policía Nacional.

En febrero de 2012 pasaron una nota en noticias RCN titulada “Así es la vida de dos mujeres pilotos de combate de la Fuerza Aérea Colombiana”, en donde por dos minutos contaron algunas anécdotas de las primeras dos mujeres en ingresar a la Escuela de Helicópteros de la Fuerza Pública, en Melgar, Cundinamarca. Ellas son, la Teniente Paola Arenas y la Teniente Luisa Corredor. Quienes se capacitan para ser pilotos de helicópteros artillados Huey II “Buho” en un curso de tres meses de duración. Ya tenían experiencia en aeronaves de ala fija, en donde según la noticia acumularon 1.000 horas de vuelo, pero ahora incursionan en la especialidad de helicópteros.

Quienes vieron esa reseña en el noticiero podrían pensar que la presencia de las mujeres en las Fuerzas Militares es algo inusual, pero resulta que este no es el único caso, hay mucho más, tanto en las Fuerzas Militares como en la Policía Nacional. En esta oportunidad quiero referirme a las heroicas mujeres de uniforme.

La primera piloto de combate de la Fuerza Aérea fue “Llanera”, una señorita egresada en el 2001 de la Escuela Militar de Aviación con la primera promoción que incluyó mujeres. Ella operó aviones Embrarer AT-27 Tucano, de origen brasilero. Estas aeronaves cumplieron importantes roles en el ataque a tierra hasta la llegada de los Super Tucano. En la F-Air del 2008 en Rionegro, Antioquia, ya eran dos mujeres a los mandos de T-27, la otra usa el call sign “Agatha”. Ambas damas se presentaron con el equipo acrobático “Alas Tricolor” que para ese momento hizo uso de los Tucanos. Ahora ambas se han cambiado a la especialidad de transportes. Por cierto que la Llanera es la comandante del único Aravá de la FAC, y su copiloto es otra mujer de una promoción más reciente.

Oficiales afrodescendientes con el señor Comandante de la Armada NacionalCrítica a la segregación racial en las escuelas de oficiales de las Fuerzas Militares de Colombia.

Dentro del lamentable e injusto proceso segregacionista padecido por la sociedad de los Estados Unidos de Norteamérica, vimos como a lo largo de la historia de ese país se dio a la población afrodescendiente un trato indigno y degradante en todos los campos posibles, negándoseles derechos y oportunidades. Para justificar esta situación se llegó a argumentar que las personas afrodescendientes eran intelectualmente inferiores por naturaleza y que por ello no podían ocupar ciertas posiciones laborales o académicas.

Como si fuese poco, en Tuskegee, Alabama, durante el periodo comprendido entre 1932 y 1972 se llevó a cabo un experimento en medio del cual se infectó con sífilis a cerca de 400 afroamericanos, sin su consentimiento y sin darles nunca el diagnóstico real de su padecimiento. Esto con el propósito de observar la sintomatología y evolución de la enfermedad durante todo su ciclo. Semejante atrocidad, da la medida del nivel de racismo que imperó en ese país, y que en nada se diferencia de los experimentos inhumanos que hacían los nazis con los judíos.

El 16 de mayo de 1997, el Presidente Bill Clinton -después de meter la pata con Monica Lewinsky-, tuvo el detalle de disculparse a nombre del Gobierno de los Estados Unidos con los 8 sobrevientes del Experimento Tuskegee, diciendo estas palabras: “El gobierno de los Estados Unidos hizo algo incorrecto –profunda y moralmente incorrecto. Fue una atrocidad hacia nuestro compromiso con la integridad y la igualdad para todos nuestros ciudadanos… claramente racista.”