Soldados Profesionales de una unidad de Fuerzas Especiales del Ejército NacionalAnálisis sobre el Servicio Militar Obligatorio en Colombia, y algunas reflexiones en torno al por qué los hijos de los ricos no corren los mismos peligros que los hijos de los pobres en defensa de la "democracia" colombiana.

En Colombia tenemos un sistema económico capitalista, una sociedad conservadora, un liderazgo político y económico arraigado e inamovible, y una iglesia que interfiere alegremente y de manera reiterativa en los procesos políticos y sociales. Los ricos no solo son dueños de la industria sino también de los medios de comunicación, de tal suerte que estos controlan no solo la publicidad, con la que favorecen la venta de sus productos y se enriquecen aun más, sino que también controlan la propaganda, adoctrinando a la población según sus propios intereses. En Colombia se sataniza a la izquierda y a todo modelo político o económico que sea diferente a lo imperante en el país, y que ponga en peligro la posición dominante de las élites. Pocas familias concentran la riqueza, pocas personas concentran la tierra, y el grueso de la población es víctima de un sistema financiero perverso, implacable, que no conoce la solidaridad y que succiona la riqueza del país como una eficiente y gigantesca aspiradora, y por si acaso alguna falla en el sistema llegara a comprometer a alguien de la élite o a sus lacayos y surgiese algún problema legal, el sistema de justicia también reproduce la inequidad y permite que los pobres que cometen un delito se pudran en asquerosas cárceles, mientras que los ricos pueden esperar su juicio y pagar su condena en mejores condiciones, sino es que le dan “casa por cárcel”. Esta es la democracia por la que mueren nuestros soldados. ¿Quiénes son nuestros soldados?

Personal del Comando General de las FF.MM. en la campaña institucional RemangateColombia debe renunciar al Tratado de Ottawa, y recuperar su capacidad para fabricar minas antipersonal. Esto es fundamental para el desarrollo de una guerra asimétrica, que nos permita enfrentar a enemigos militarmente superiores.

Tras la firma de los acuerdos de Ottawa, para la eliminación de las minas antipersonal de los inventarios militares de los países signatarios, desde 1999 el Gobierno de Colombia renunció a la elaboración, almacenamiento y uso de las minas antipersonal. ¿Hicimos lo correcto?

Una mina es un arma compuesta por una carga explosiva, un sistema de detonación, y un contenedor o carcasa. La mina terrestre está concebida para ser usada como un factor de contramovilidad, es decir, para detener o retardar el avance del enemigo. Las minas terrestres son de dos tipos: la antitanque y la antipersonal, la primera persigue inutilizar vehículos y la segunda afectar al personal que se desplaza a píe. Normalmente las minas se entierran, lo que ocasiona que la víctima detone el artefacto estando totalmente desprevenida.

Una mina que se activa tiene un efecto sicológico tremendo, por varias razones. En primer lugar, si se trata de una mina antipersonal, esta no busca matar a la víctima sino mutilarla, causarle graves heridas. De esta forma los gritos, la sangre y la visión del mutilado, desmoralizan gravemente a sus compañeros. Quienes además de quedar conmocionados al ver a su compañero/amigo en tales condiciones, deben auxiliarle, necesitándose al menos dos hombres para evacuarlo, de esta forma una mina deja fuera del combate a tres enemigos. La unidad militar afectada se detiene para evaluar si era una mina solitaria colocada aleatoriamente por el enemigo, o por el contrario se trata de un campo minado con múltiples minas, y de ser así deberán tomarse medidas para señalizar o desactivar dicho campo minado. En cualquier caso, lo importante para quien sembró la(s) mina(s) era detener al enemigo para poder escapar o por el contrario para atacarle una vez está detenido y concentrado, impedirle el paso por un sector, obligarlo a desviarse, dar un rodeo, o quizá canalizarlo a una zona de aniquilación. Las minas son armas de baja tecnología, implacables, no sienten compasión por nadie, y son capaces de detener por algún tiempo a un ejército enemigo superior, a un costo ínfimo.

Personal de la Escuela Militar de Cadetes José María CórdovaArtículo en el que se argumenta que la formación en las Escuelas Militares de Colombia debería ser gratis.

Si usted quiere ser oficial de las Fuerzas Militares, tendrá que empezar por analizar, no su vocación y patriotismo, sino la capacidad económica de su familia. Debido a las políticas neoliberales aplicadas en el país por tanto años y a la tendencia a la privatización de la educación en Colombia, a muchos esto podría parecerles normal. Sin embargo, en este escrito se pretende presentar argumentos en contra de que los alumnos de las Escuelas de Formación Militar tengan que pagar por su educación.

Imaginemos el siguiente escenario. Un joven bachiller se presenta ante un empleador intentando colocarse en un trabajo formal, intuye que el trabajo es muy exigente pero está dispuesto a arriesgarse. De esta forma en la entrevista surge el siguiente diálogo:

Bachiller: Buenos días, soy Pedro Pérez. Estoy interesado en el empleo que ofrece, aquí le presento mi hoja de vida.

Empleador: Hola Pedro, bienvenido. ¿Tienes Alguna idea de qué es lo que estamos necesitando?

Bachiller: No se mucho, solo que es algo difícil y exigente, pero estoy dispuesto a afrontar el reto.

Tropas del Ejército Nacional en la Alta GuajiraAnálisis sobre las fortalezas y debilidades de las fuerzas aeromóviles Colombianas.

En la reciente visita a Colombia de León Panetta, Secretario de Defensa de los Estados Unidos, se ha anunciado que ese país accede a vender a Colombia 10 nuevos helicópteros que han sido solicitados. Se ha entendido que 5 serán nuevos y 5 serán de segunda mano, ex-US Army. Es propicia la oportunidad para hacer un repaso sobre la capacidad aeromóvil que posee Colombia, sus fortalezas y sus debilidades.

Hay que recordar que la Fuerza Aérea Colombiana tuvo su origen en el seno del Ejército Nacional, separándose tiempo después y transformándose en una fuerza independiente, con su propio presupuesto, sus propias escuelas de formación, y sus propias tradiciones. Sin embargo, cuando en los 90 se crea el arma de aviación del Ejército, para ser precisos no podríamos decir que es allí cuando se funda la Aviación del Ejército, sino que por el contrario es cuando se "reactiva", y sin el ánimo de menospreciar de ninguna manera a la gloriosa Fuerza Aérea Colombiana, no sería mentira decir que la FAC es hija de la Aviación del Ejército. Sin embargo, en el contexto colombiano, con constantes operaciones conjuntas, interdependencia de las Fuerzas, y mandos maduros y bien preparados, esas remembranzas son irrelevantes y solo revisten un carácter anecdótico. 

Caballería Colombiana, ¡Salve Usted la Patria!Análisis sobre el proceso de modernización de los blindados Engesa EE-9 Cascavel del Ejército Nacional.

Junto al accidentado y confuso proceso para la adquisición de un tanque de guerra por parte del Ejército Nacional, hay otro proceso igual de accidentado y confuso: la decisión de qué hacer con los blindados de Engesa que ya poseemos.

Una empresa nacional ha presentado una propuesta de modernización de los EE-9 Cascavel, que ha podido ser evaluada en un prototipo al que se han realizado las correspondientes modificaciones, y que permanece en la Escuela de Caballería del Ejército Nacional en Bogotá. En este breve escrito se pretende analizar si es esta una opción viable para fortalecer a nuestras unidades de Caballería

Los Blindados de reconocimiento y combate Engesa EE-9 Cascavel y EE-11 Urutú, fueron recibidos en 1983 por el Ejército Colombiano, junto con un lote de camiones EE-15 y EE-25 -principalmente en versiones carrotaller-, para dotar a las unidades de Caballería. Los Cascavel y Urutú representaban una mejora en relación a lo que se poseía hasta ese momento (M-8 y M-20 de la Segunda Guerra Mundial), especialmente en lo referido a la potencia de fuego, pues el Cascavel monta el cañón EC-90 de 90 mm., que es el Cockerill Mk.3 fabricado bajo licencia en Brasil por la empresa Engesa.

El total de producción del Cascavel llegó a 1.738 unidades, siendo el comprador principal el Ejército Brasileño con 409 unidades, seguido por Libia con 400, Irak con 364, Colombia con un total adquirido de 128 unidades, Chipre con 124, Zimbabwe compró 90, Chile adquirió 70, Ecuador apenas 32, Paraguay con 28 unidades, Uruguay con 15, Gabón con 12 y Surinam compró solo 6 vehículos. En todos estos países integran unidades de Caballería, con funciones de reconocimiento.

Nuestros Cascavel están integrados a las Tablas de Organización y Equipos (TOE) de los Grupos de Caballería Mecanizada del Ejército Nacional, específicamente en los Escuadrones de Caballería Pesados.