Transporte blindado Engesa EE-11 Urutú de la Caballería ColombianaSobre la necesidad de reemplazar a los Cascavel y Urutú de la Caballería Colombiana.

Los blindados brasileros fueron un éxito comercial en los años 70 y 80. Su simplicidad mecánica unida a su facilidad de operación y bajo costo, hicieron muy atractivos a estos vehículos para los Ejércitos con pequeños presupuestos.

A finales de los años 70 el Ejército Colombiano tenía en servicio en sus unidades de Caballería a los tanques ligeros M3 Stuart y a los blindados ligeros a ruedas M8 y M20, junto a un importante lote de jeeps M-38 y M-151 y vehículos ligeros de transporte tipo Weapon. La mayor parte de este material era equipo de la Segunda Guerra Mundial. Considerando que los países vecinos se habían dotado de modernos tanques franceses o rusos, era necesaria una modernización del inventario de blindados.

Valga anotar que Colombia recibió un lote de transportes de infantería M-113 que inicialmente fueron asignados a la Caballería, pero que eventualmente pasaron a manos de la Infantería, mecanizando a cuatro Batallones.

En este contexto, el Ejército de Colombia encargó a la empresa brasilera Engesa (Engenheiros Especializados S.A.), un lote de 128 EE-9 Cascavel, 54 EE-11 Urutú, y un grupo de camiones 4x4 EE-15 y 6x6 EE-25, que prestarían servicio como “carro-taller” o como vehículos de lubricación. Estas unidades llegaron en 1983 y se repartieron entre los Batallones de Caballería existentes en ese momento, conformando a tal efecto Escuadrones Pesados.

 

Helicópteros UH-60L Blackhawk de la Aviación del Ejército Nacional de Colombia

Análisis comparativo entre el conflicto interno colombiano y la  Guerra de Vietnam.

Hemos visto en los últimos años cómo se ha incrementado progresivamente la flota de helicópteros de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional, al punto que nuestra aviación de policía es la más numerosa de América Latina, y nuestro país el propietario de la cuarta flota a nivel mundial de los modernos helicópteros Blackhawk. Debido a esto último, la firma estadounidense Sikorsky Aerospace Services va a ampliar su contrato de mantenimiento en el país, aumentando el número de técnicos permanentes en la base de Tolemaida a 42 personas. Además, está previsto que Sikorsky inaugure en el corto plazo un centro de entrenamiento para dichos helicópteros en esa misma base, que no solo estará al servicio de Colombia, sino también de clientes de otros países.

En nuestro inventario tenemos diversos modelos de helicópteros de distintos orígenes. Por ejemplo, además de los Blackhawk estadounidenses también contamos con los Mi-17 rusos, los Bo-105 alemanes, y los Fennec franceses, sin olvidar a los veteranos UH-1 ahora modernizados al estándar Huey 2. También tenemos ejemplares de Bell 206, 212, y 412, entre otros. La pregunta evidente es por qué tanto interés de la Fuerza Pública por los helicópteros. A esa pregunta pretendo dar respuesta en este escrito.

La capacidad para despegar y aterrizar verticalmente, así como para mantener el vuelo estacionario, es increíblemente útil para diversas operaciones militares. En particular, los helicópteros permiten incrementar la movilidad de las tropas actuando como un multiplicador de fuerza. Por ejemplo, se conoce como “poder relativo de combate” al número de hombres, armas y equipos, que efectivamente están presentes en un lugar específico del terreno para hacer frente al enemigo. Teniendo en cuenta este concepto, sería perfectamente posible que una fuerza militar que en su conjunto es inferior a otra, llegue a superarla en poder relativo de combate en algún lugar del frente, y si allí está el centro de gravedad de la batalla, quien en general se presentaba como en inferiores condiciones, podría llegar a ganar la guerra. Con los helicópteros se puede alterar súbitamente el poder relativo de combate en el lugar deseado.

 

Operación helicoportada del Ejército NacionalLos dilemas que enfrentan nuestros hombres cuando pasan al retiro.

Benjamín Hernández, fue suboficial de la Armada Nacional de Colombia, era sonarista a bordo del Destructor ARC “7 de Agosto”, buque de la clase sueca “Halland” que prestó servicio en nuestra marina de guerra de 1958 a 1986, junto con su gemelo el “20 de julio”. Cuando el joven suboficial decidió retirarse de la Armada, se encontró con que no sabía hacer nada más que ser sonarista, y que esa especialidad no tenía demasiada demanda en el mercado laboral. Imagino que muchos militares al pasar a retiro se enfrentan a esta misma cuestión: son especialistas en actividades típicamente militares con poca o nula demanda en el mercado civil. ¿Qué pasa con este personal?, ¿quién los emplea?, ¿cómo subsisten?, ¿qué se puede hacer por ellos para que sigan siendo laboralmente productivos, satisfagan sus necesidades económicas, y sigan siendo útiles a la sociedad por muchos años más?

En Colombia, el salario mínimo mensual para el año 2012 es de $ 566.700 + un auxilio de transporte de $ 67.800, lo que suma $ 634.500  que equivalen a US$ 317,25 a la tasa de cambio del 15AGO2012 (1.821 pesos x dólar). Según estadísticas oficiales esto es lo que perciben al menos 1.129.000 trabajadores colombianos no calificados. Un soldado profesional retirado, después de 20 años de servicio a la patria, devenga $ 714.573 mensuales, que equivalen a 357,29 US$, algo muy cercano al salario mínimo. Aquí surgen varias reflexiones, que a continuación se relacionan:

Primero: ¿Es razonable que un excombatiente altamente capacitado gane en su retiro apenas 11% más de lo que gana un obrero no-calificado de 18 años de edad, recién contratado?

Guerrilleros de las FARCLa manía de culpar por todo a las FARC, y las implicaciones psicológicas y estratégicas que esto tiene para el país. ¿Y si no fueron las FARC?

A propósito del reciente atentado contra el ex ministro Londoño, suceso en el que lamentablemente hubo muertos y múltiples heridos, las autoridades aseguraron el mismo día que todo apuntaba a las FARC, lo cual es muy probable, lo que sorprende es la rapidez con la que se les señala como culpables. Uno pensaría que se han realizado experticias, se han analizado pruebas forenses, se han hecho estudios en laboratorios especializados, se han realizado entrevistas y complejas valoraciones de inteligencia, el problema es que los voceros gubernamentales suelen culpar a las FARC de inmediato, apenas pasados algunos minutos de los hechos, ¿lo habían notado? Esto resulta preocupante en la medida en que no se da tiempo a las investigaciones. Viene al caso la célebre frase de Bertrand Russell, “la percepción, sin comprobación ni fundamento, no es garantía suficiente de verdad”. Lo más fácil (y conveniente para algunos) es culpar a las FARC, todo el mundo lo creerá, pero… ¿y si no fueron las FARC?

Unos días después del atentado al ex ministro, el Presidente de la República, Juan Manuel Santos, en declaraciones ante los medios, dijo que no había constancia de que hubiesen sido las FARC, y que se estaban barajando otras hipótesis. Esto parece lo más sensato y lo más inteligente. Obliga a las autoridades a investigar y a encontrar de manera técnica y científica a los verdaderos culpables, que bien podrían terminar siendo las FARC, o quizá no.

Hugo Rafael Chávez Frías, Presidente de VenezuelaA finales del 2012 Venezuela lanzará un nuevo satélite, esta vez de reconocimiento. Viene a sumarse a otro de comunicaciones, y con ellos las capacidades militares de Venezuela se ven muy fortalecidas.

Ante la pregunta de si el programa espacial venezolano es una amenaza para Colombia, la respuesta es un contundente sí, y cada día lo es más. Tenemos que empezar a tomar medidas para contrarrestar esa amenaza. En Colombia, la Universidad Sergio Arboleda en cooperación con la FAC, lanzó al espacio un pico satélite hace unos años, y hace un tiempo que se habla de lanzar un satélite de comunicaciones, pero nada se concreta, necesitamos avanzar más y mucho más rápido.

El 10 de febrero de 2012, Hugo Chávez mostró a los medios una réplica del que será el segundo satélite venezolano, que al igual que el primero -llamado Simón Bolívar- fue construido en China. Anunció que será lanzado al espacio entre septiembre y octubre de este año. Este nuevo satélite es de observación y llevará el nombre de Francisco de Miranda. El Ministro del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Jorge Alberto Arreaza, señaló textualmente: “Este segundo satélite nos brindará importantes herramientas para rescatar nuestra soberanía, tendremos información en tiempo real y distinta de nuestro territorio, como lo es la seguridad y defensa, para la salud, agricultura, planificación urbana entre otros”, que mencione la Seguridad y la Defensa en prime rugar, no es casualidad. También señaló el ministro que “pronto estos satélites podrán ser construidos en nuestro país, en nuestra fábrica que está en proceso de construcción”.

Al igual que con el satélite Simón Bolívar, para atender el VRSS-1 Francisco de Miranda se envió a China una importante delegación de profesionales a formarse en su operación y mantenimiento.