Suboficial de la Infantería de Marina ColombianaEl papel de la mujer en las Fuerzas Militares de Colombia, y en la Policía Nacional.

En febrero de 2012 pasaron una nota en noticias RCN titulada “Así es la vida de dos mujeres pilotos de combate de la Fuerza Aérea Colombiana”, en donde por dos minutos contaron algunas anécdotas de las primeras dos mujeres en ingresar a la Escuela de Helicópteros de la Fuerza Pública, en Melgar, Cundinamarca. Ellas son, la Teniente Paola Arenas y la Teniente Luisa Corredor. Quienes se capacitan para ser pilotos de helicópteros artillados Huey II “Buho” en un curso de tres meses de duración. Ya tenían experiencia en aeronaves de ala fija, en donde según la noticia acumularon 1.000 horas de vuelo, pero ahora incursionan en la especialidad de helicópteros.

Quienes vieron esa reseña en el noticiero podrían pensar que la presencia de las mujeres en las Fuerzas Militares es algo inusual, pero resulta que este no es el único caso, hay mucho más, tanto en las Fuerzas Militares como en la Policía Nacional. En esta oportunidad quiero referirme a las heroicas mujeres de uniforme.

La primera piloto de combate de la Fuerza Aérea fue “Llanera”, una señorita egresada en el 2001 de la Escuela Militar de Aviación con la primera promoción que incluyó mujeres. Ella operó aviones Embrarer AT-27 Tucano, de origen brasilero. Estas aeronaves cumplieron importantes roles en el ataque a tierra hasta la llegada de los Super Tucano. En la F-Air del 2008 en Rionegro, Antioquia, ya eran dos mujeres a los mandos de T-27, la otra usa el call sign “Agatha”. Ambas damas se presentaron con el equipo acrobático “Alas Tricolor” que para ese momento hizo uso de los Tucanos. Ahora ambas se han cambiado a la especialidad de transportes. Por cierto que la Llanera es la comandante del único Aravá de la FAC, y su copiloto es otra mujer de una promoción más reciente.

Oficiales afrodescendientes con el señor Comandante de la Armada NacionalCrítica a la segregación racial en las escuelas de oficiales de las Fuerzas Militares de Colombia.

Dentro del lamentable e injusto proceso segregacionista padecido por la sociedad de los Estados Unidos de Norteamérica, vimos como a lo largo de la historia de ese país se dio a la población afrodescendiente un trato indigno y degradante en todos los campos posibles, negándoseles derechos y oportunidades. Para justificar esta situación se llegó a argumentar que las personas afrodescendientes eran intelectualmente inferiores por naturaleza y que por ello no podían ocupar ciertas posiciones laborales o académicas.

Como si fuese poco, en Tuskegee, Alabama, durante el periodo comprendido entre 1932 y 1972 se llevó a cabo un experimento en medio del cual se infectó con sífilis a cerca de 400 afroamericanos, sin su consentimiento y sin darles nunca el diagnóstico real de su padecimiento. Esto con el propósito de observar la sintomatología y evolución de la enfermedad durante todo su ciclo. Semejante atrocidad, da la medida del nivel de racismo que imperó en ese país, y que en nada se diferencia de los experimentos inhumanos que hacían los nazis con los judíos.

El 16 de mayo de 1997, el Presidente Bill Clinton -después de meter la pata con Monica Lewinsky-, tuvo el detalle de disculparse a nombre del Gobierno de los Estados Unidos con los 8 sobrevientes del Experimento Tuskegee, diciendo estas palabras: “El gobierno de los Estados Unidos hizo algo incorrecto –profunda y moralmente incorrecto. Fue una atrocidad hacia nuestro compromiso con la integridad y la igualdad para todos nuestros ciudadanos… claramente racista.”

Infantes de Marina en ejercicio de infiltración con bote neumáticoEl problema de la ausencia de buques de desembarco anfibio en la Armada Nacional, y cómo esto limita las posibilidades de nuestra Infantería de Marina.

La función primordial de la Infantería de Marina es brindar a la Armada, de la que forma parte en la mayoría de los países, la capacidad de proyectar el poder naval hacia la tierra, generalmente a través del desembarco de hombres, armas y recursos, en playas hostiles o potencialmente hostiles, para variar allí el equilibrio de fuerzas a favor de los propios fines, tanto en conflictos regulares e irregulares.

En tiempos modernos, la Infantería de Marina de los países industrializados se ha convertido en la fuerza de intervención por excelencia, a través de la que dichos países defienden sus intereses o imponen su postura política a las demás naciones del mundo.

El tipo de misiones que desarrolla la Infantería de Marina requiere un entrenamiento especial y un constante alistamiento operacional, así como les es indispensable contar con adecuados medios para el desembarco anfibio, que garanticen el rápido y eficiente transporte de las tropas hasta el objetivo, y una vez allí permitan pasar de los buques a la cabeza de playa con seguridad y contundencia. Para cumplir con estos requerimientos la industria militar de los distintos países ha desarrollado diversos buques, vehículos, y medios especiales.

Soldados del Ejército Nacional, entre los mejor entrenados del mundoEl problema de la Defensa Antiaérea en Colombia. Sobre cómo la desidia de sucesivos Gobiernos y Altos Mandos nos tiene en estado de indefensión frente a las amenazas aéreas a nuestro territorio.

A veces nos damos cuenta de que hemos dejado de hacer cosas que pudieron ayudarnos a tener mejores resultados, e incluso nos percatamos de que esa omisión pudo desatar una catástrofe bajo determinadas condiciones, y entones sentimos una gran aprensión. Esa es la sensación que deben sentir los señores generales activos y en uso de buen retiro de las Fuerzas Militares de Colombia con relación al tema de defensa antiaérea.

Desde que en la Primera Guerra Mundial se usó el avión con fines militares, ha sido una preocupación de todos los comandantes el proteger a sus tropas de superficie de los rápidos, sorpresivos y devastadores ataques aéreos del enemigo. De manera inexplicable, la defensa aérea de las Fuerzas Militares de Colombia es prácticamente inexistente, y constituye una debilidad estratégica que requiere la atención más inmediata y decidida.

Un moderno Sistema Integrado de Defensa Antiaérea consta de algunos elementos esenciales, en primer lugar de un Centro de Control, Comando, Comunicaciones, Inteligencia e Informática (C3I2) desde donde se centraliza la información y se dirigen las operaciones, en segundo lugar de un sistema de detección y alerta temprana, formado fundamentalmente por radares, también es indispensable un grupo de aviones interceptores con la misión de enfrentar las amenazas en el aíre, y en cuarto lugar, múltiples armas antiaéreas de diversos tipos y capacidades para defender diferentes tipos de objetivos, en el caso de que los interceptores se vean desbordados por la aviación enemiga.