La Agencia de Cooperación en Seguridad y Defensa del gobierno de EEUU anunció este 16 de diciembre la intención del gobierno de Australia por adquirir, a través del programa de Ventas Militares al Extranjero (FMS), 10 aviones de transporte tactico militar C-27J Spartan y equipos asociados, partes, entrenamiento, soporte logistico, a un costo estimado de USD950 millones.

Ademas de los 10 aviones C-27J, se incluyen en la solicitud 23 motores AE2100D2 Rolls Royce; 12 suites de guerra electronica para auto-defensa; 12 sistemas de alerta de misil AAR-47A(V)2; 12 sistemas dispensadores de contramedidas ALE-47(V); 12 receptores de alerta de radar APR-39B(V)2; 13 sistemas de radar AN/APN-241; 44 sistemas de comunicaciones AN/ARC-210 Warrior de muy alta frecuencia y de ultra alta frecuencia; 12 unidades KY-100; 12 radios HF 9550; 12 sistemas de identificacion amigo enemigo APX-119 IFF (Mode 4); 14 rastreadores Blue Force; 12 sistemas portatiles de planeamiento de mision; equipos de pruebas; simulador de vuelo; entre otros.

De acuerdo a la DSCA, esta venta propuesta permitirá a las Fuerzas de Defensa de Australia mejorar sus capacidades para satisfacer sus actuales y futuras necesidades de transporte táctico en el sureste asiático. Las fuerzas armadas australianas retiraron una flota de 14 aviones de transporte militar DHC-4 Caribou en el año 2009 y pronto retiraran 12 aviones C-130H Hercules.

La primera ministra australiana Julia Gillard y el líder opositor Tony Abbott tuvieron que salir de un restaurante en Camberra, protegidos por sus guardespaldas, luego que activistas aborígenes protestaron frente a ellos. Gillard y Abbott quedaron atrapados en el edificio durante unos 30 minutos luego que 200 activistas rodearon el restaurante, enfurecidos por declaraciones que horas antes dio el político liberal.

Aunque ambos fueron escoltados por elementos de seguridad hacia sus respectivos automóviles, los manifestantes se acercaron peligrosamente a la primera ministra, quien en la carrera perdió un zapato, y a Abbott, que al final pudieron salir ilesos. Los principales noticieros australianos mostraron las imágenes del incidente provocado por unas declaraciones atribuidas a Abbott, en las que proponía revisar algunas de las concesiones hechas a la comunidad aborigen australiana.

Los manifestantes aborígenes que golpeaban las ventanas del restaurante gritaban consignas contra el líder opositor acusándolo de "racista", reportó el diario The Australian. El incidente ocurrió cerca de la llamada "embajada aborigen", establecida en 1972, enfrente del parlamento en Canberra, en protesta por la negativa del gobierno del entonces primer ministro MacMahon a reconocer los derechos ancestrales de los aborígenes sobre sus tierras.

La manifestante Kalara Gilbert señaló que los comentarios del político liberal irritaron a la comunidad nativa en Australia, "lo que dijo Abbott fue vergonzoso. Nuestros pueblos viven en condiciones terribles y este gobierno continúa haciéndose de la vista gorda".

Los activistas que permanecen en la sede de la embajada exigen que el gobierno firme un tratado de propiedad que les conceda a los aborígenes la soberanía de las tierras que reclaman como pertenecientes a sus pueblos. Los indígenas australianos denuncian que la pérdida de sus tierras hace siglos ha tenido consecuencias devastadoras a nivel social y cultural para los aborígenes, y a pesar del veredicto favorable para recuperarlas, siguen sin devolverles gran parte de sus territorios.

El incidente se produjo luego que Gillard y Abbott participaron en un acto oficial para conmemorar el Día Nacional que recuerda la llegada de los primeros británicos en 1788, que colonizaron ese país. Sin embargo para los indígenas, esta misma fecha la recuerdan como el 'Día de la Invasión'.

iinformador.com.mx

El aumento de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en los mares trastorna el sistema nervioso de los peces y reduce sus posibilidades de supervivencia, advierte un estudio científico difundido hoy en Australia. "La concentración de dióxido de carbono que se calcula habrá en los océanos a finales de siglo afectará la habilidad de los peces para oír, oler, moverse y escapar de los depredadores", afirmó el jefe del equipo investigador, Phillip Munday, del Centre of Excellence for Coral Reef Studies ARC y la Universidad James Cook de Australia, según un comunicado de prensa.

Los océanos absorben cada año unas dos mil 300 millones de toneladas de CO2 producidas por el hombre, cantidad que producen un cambio en el mar como la acidificación del agua. El equipo de científicos analizó durante varios años zonas marinas con grandes concentraciones de dióxido de carbono y el efecto que este tenía en bebés de peces de arrecife, como el pez payaso y la doncella amarilla, y los depredadores.

Lo primero que descubrieron es que los pececillos perdían sentido del olfato, "lo que significa que les resultaba más difícil hallar atolones donde vivir o reconocer los olores que avisan de la presencia de un depredador", explicó Munday.

Después se dieron cuenta que el siguiente sentido afectado fue el del oído y luego la habilidad para darse la vuelta, un movimiento importante para permanecer unidos y evitar ser víctima de los depredadores.

"Todo esto nos llevó a sospechar de que no se trataba solamente del daño a determinados sentidos, sino que la concentración de dióxido de carbono estaba afectando a todo el sistema nervioso central", apuntó el científico.

"Hemos establecido que no es simplemente la acidificación de los océanos lo que causa perturbaciones, como en el caso de los mariscos y plancton con esqueletos calcáreos, sino que es el CO2 disuelto lo que daña el sistema nervioso de los peces", afirmó Munday. El efecto del dióxido de carbono en los depredadores es mucho más suave, según el estudio publicado recientemente en la revista Nature sobre Cambio Climático.

EFE

El pequeño Estado insular de Samoa, en el Pacífico sur, sacrificó este 30 de diciembre para adelantar 24 horas su calendario, saltar al oeste de la franja horaria internacional y así poder sincronizar su vida con otros países del Asia Pacífico como Australia, Nueva Zelandia o China.

Hasta hoy, 180.000 habitantes de Samoa vivían en la zona horaria de EEUU mientras que sus vecinos y socios comerciales estaban un día por delante en la línea del tiempo. El primer ministro de Samoa, Tuilaepa Sailele Malielegaoi, explicó que se perdían dos días laborales  cada semana: Cuando en Samoa era viernes, en Nueva Zelanda ya era sábado, y cuando los samoanos iban a la misa del domingo, los negocios de Sídney y Brisbane ya abrían el lunes. Ahora, Samoa estará apenas una hora por delante de Nueva Zelanda, y tres horas por delante de Australia.

En 2009, el Gobierno samoano dio un primer paso para acercarse a sus principales socios comerciales: cambió el sentido de circulación pasando de conducir por la derecha a conducir por la izquierda, para poder importar más coches de Australia y Nueva Zelanda.

El archipiélago de Tokelau, territorio dependiente de Nueva Zelanda pero con Administración en la capital samoana, también cambió de horario hoy mientras que la Samoa Americana se quedó un día por detrás. Los habitantes de Samoa se perdieron el 30 de diciembre de 2011 mientras que sus antepasados tuvieron la oportunidad única de repetir el 4 de julio de 1892, después de que el rey samoano decretara el paso al este de la franja horaria internacional por conveniencia del comercio marítimo con EEUU.

El Servicio Postal de Samoa quiso conmemorar la fecha de hoy con la emisión de sellos especiales, “Salto al futuro”, con valor nominal de dos, cinco y tres dólares estadounidenses.

RIA Novosti

El Ejército australiano planea contratar a soldados en el extranjero, ante todo a ingenieros navales y pilotos de aviones de combate, comunicó el Ministerio de Defensa de Australia. “El Ministerio de Defensa busca a soldados de servicio activo y reserva extranjeros que puedan aplicar sus habilidades profesionales y experiencia de la vida en cualquier cargo y que necesiten el plazo mínimo de recapacitación”, anunció el Ministerio de Defensa en su página oficial, citado hoy por el diario Australian.

Actualmente, los ciudadanos australianos aptos para el servicio militar optan por especialidades civiles donde les ofrecen sueldos más altos y condiciones de trabajo menos duras. Las autoridades australianas se comprometerán a ofrecer a los soldados extranjeros la posibilidad de obtener la nacionalidad en el transcurso de tres meses del servicio en el Ejército.

Australia necesita un mayor número de militar debido a la participación en la misión en Afganistán, asimismo necesita personal para nuevos aviones de combate que pronto se incorporarán a su flotilla. El Ejército australiano planea contratar ante todo al personal despedido de las Fuerzas Armadas de Reino Unido, donde el gobierno anunció reducciones de efectivos por recortes presupuestarios, así como a los ex militares de EEUU, Nueva Zelanda y Canadá.

RIA Novosti