La primera ministra británica, Theresa May, y el príncipe heredero saudí, Muhamad bin Salman, Londres, 7 de marzo de 2018.
La primera ministra británica, Theresa May, y el príncipe heredero saudí, Muhamad bin Salman, Londres, 7 de marzo de 2018.

www.fuerzasmilitares.org (04ENE2019).- El Reino Unido trató de vender armas a los saudíes poco después del asesinato del periodista opositor saudí Jamal Khashoggi, revela un diario británico.

Una delegación de alto nivel de la Organización para la Defensa y la Seguridad del Reino Unido (DSO, por sus siglas en inglés) —que promueve la producción de armas y la venta de las mismas a compradores en el extranjero— se reunió en octubre en tres ocasiones con autoridades saudíes en Riad, capital saudí, revela un informe publicado hoy martes por el rotativo británico Mirror.

El primer encuentro tuvo lugar el 2 de octubre, es decir, el mismo día en el que el periodista disidente saudí Jamal Khashoggi fue asesinado en el consulado de Riad en la ciudad turca de Estambul. Un crimen que el régimen de los Al Saud admitió forzado por la creciente presión internacional y las pruebas irrefutables existentes.

A pesar del escándalo del asesinato de Khashoggi, la citada delegación británica volvió a reunirse con funcionarios saudíes en dos ocasiones más: el 14 y 22 de octubre, agrega el periódico.

El último encuentro se produjo el mismo día en el que el secretario británico de Exteriores, Jeremy Hunt, “condenó en los términos más duros” el asesinato del columnista del diario estadounidense The Washington Post en declaraciones ante el Parlamento del país europeo. Hecho que pone de manifiesto la “gran hipocresía existente” en la política exterior de Londres.

“En el seno de la política exterior del Gobierno británico hay una total hipocresía, pues cuando Jeremy Hunt estaba condenando el asesinato en la Cámara de los Comunes, había funcionarios británicos en Riad presionando al reino para venderle más armas”, censura Andrew Smith, activista británico y portavoz de la Campaña Contra el Comercio de Armas (CAAT, por sus siglas en inglés).

La política exterior del Gobierno británico es blanco sistemático de las críticas de las organizaciones y de los activistas de derechos humanos: estos denuncian a Londres por priorizar sus contratos de armas sobre los DD.HH.

Antes de que se produjera el caso Khashoggi, diferentes oenegés habían exigido al Gobierno del Reino Unido que pusiera fin a la venta de armas al régimen de Arabia Saudí por sus crímenes de guerra en Yemen.

La agresión liderada por Riad contra Yemen ha provocado la peor crisis humanitaria del mundo, con un saldo de 60 000 muertos civiles, según informó en diciembre del 2018 el proyecto Datos sobre Localización y Acontecimientos de Conflictos Armados (Acled, por su acrónimo del inglés).

 

(Hispantv.com)