Cazas rusos MiG-31BM en un vuelo sobre la región Zhukovski, Moscú (capital de Rusia), 24 de septiembre de 2018.
Cazas rusos MiG-31BM en un vuelo sobre la región Zhukovski, Moscú (capital de Rusia), 24 de septiembre de 2018.

www.fuerzasmilitares.org (02OCT2018).- Una foto de un MiG-31 con un enorme misil a bordo ha generado especulaciones de que Rusia estaría desarrollando un arma antisatelites de lanzamiento aéreo.

Esta reciente imagen muestra cómo el caza —Foxhound, según la clasificación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)— transportaba un proyectil aún mayor mientras sobrevolaba el polígono aéreo Zhukovski (en Moscú, capital de Rusia).

La publicación de la fotografía llevó a algunos especialistas a estimar que era una maqueta a escala real de un nuevo misil capaz de orbitar cargas útiles pequeñas que pueden derribar satélites hostiles.

Los sitios web que rastrean aviones han detallado que el MiG-31 en cuestión con matrícula ‘81 Azul’ posee un diseño ligeramente diferente al del MiG-31BM —la variante estándar modernizada de ese avión—, con lo cual podría ser una versión experimental que serviría como plataforma para armas antisatelitales de lanzamiento aéreo.

Muchos sopesan que la Federación Rusa podría haber reanudado un antiguo proyecto para desarrollar un arma antisatelites de lanzamiento aéreo, que cayó en el olvido tras la desintegración de la Unión Socialista de Repúblicas Soviéticas (URSS).

El avión supersónico MiG-31, que alcanza una velocidad de Mach 3 y puede ascender a la estratosfera, ha renovado su fama mundial como plataforma para el misil hipersónico Kinzhal. Los esfuerzos posteriores para que se empleara como un sistema para el lanzamiento espacial de pequeñas cargas útiles no se hicieron realidad.

El Kinzhal forma parte de una serie de innovaciones armamentísticas presentadas el pasado 1 de marzo por el presidente ruso, Vladimir Putin, desencadenando entre la clase política de Estados Unidos llamadas a abrir negociaciones con Moscú para impedir una desestabilizadora carrera armamentística.

Moscú ya desarrolló el misil de ascenso directo y lanzamiento aéreo 79M8 Kontakt, que debía partir de un MiG-31D, como contrapeso al proyectil antisatélites ASM-135 de Estados Unidos.

La Defensa estadounidense asegura que seguirá vigilando las actividades espaciales tanto de Rusia como de China, países que, en los últimos años, están aumentando sus capacidades militares en el espacio.

 

(Hispantv.com)