Los cosmonautas rusos Antón Shkaplerov, Anatoli Ivanishin y Oleg Kononenko, tripulantes actuales de la Estación Espacial Internacional (ISS), ejercerán este domingo su derecho a voto en las elecciones presidenciales de Rusia a través de un apoderado, informó un portavoz del Centro Yuri Gagarin de Preparación de Cosmonautas.

Según explicó la fuente, el Centro ruso de Control de Vuelos Espaciales (CCVE) realizará para los cosmonautas una sesión de comunicación privada con su apoderado, Dmitri Zhukov, a quien los tres comunicarán desde la órbita su respectiva opción electoral.

Durante la sesión, el representante legal de los cosmonautas estará solo en la sala, para garantizar el secreto del voto.

Cincuenta y siete estaciones de tren de toda Rusia, pertenecientes a la compañía pública Ferrocarriles de Rusia RZhD, acogieron colegios electorales para los comicios presidenciales que el país celebra este domingo, informó la entidad en un comunicado.

Los colegios electorales se habilitaron en salas de venta de billetes, salas de espera o salas VIP, en función de las características arquitectónicas de cada estación, y cuentan con el mobiliario necesario, dispositivos de comunicación y cámaras de vigilancia.

Para ejercer su derecho a voto en alguna de esas estaciones, el pasajero debe presentar la tarjeta para voto fuera del lugar del registro, obtenida previamente en el colegio electoral que le corresponda.

Este domingo, 4 de marzo, los ciudadanos rusos acuden a las urnas para elegir al futuro presidente de Rusia. Las facultades y obligaciones del Presidente de la Federación Rusa son las siguientes:

De acuerdo a la Constitución de la Federación Rusa el presidente de Rusia es jefe del Estado. Es garante de la Constitución, de derechos y libertades del Hombre y del Ciudadano.

En el orden establecido por la Constitución el presidente aprueba medidas para garantizar la soberanía de la Federación Rusa, su independencia e integridad estatal, garantiza las funciones y cooperación coordinadas de los órganos del poder estatal.

De acuerdo a la Constitución y Leyes federales el presidente ruso determina las directrices de la política interior y exterior del Estado.

El presidente ruso nombra al jefe del gobierno con la aprobación de la Duma de Estado (cámara baja del Parlamento ruso), tiene derecho de presidir las sesiones del gobierno, ordena la disolución del gobierno.

El presidente aprueba la doctrina militar de Rusia, nombra y despide al comando supremo de las Fuerzas Armadas de Rusia.

El presidente nombra y separa a los representantes diplomáticos de Rusia en otros países y organizaciones internacionales, tras consultas con respectivos comités y comisiones de las dos cámaras de la Asamblea Federal (Parlamento ruso).

El jefe de la misión de la Unión Europea en Bielorrusia se fue de Minsk a Bruselas este miércoles, comunicó a los periodistas Maja Kocijancic, secretaria de prensa de la titular de la diplomacia europea Catherine Ashton. 

“En señal de solidaridad y unidad tomamos la decisión de llamar a consultas a las respectivas capitales a todos los embajadores de los países de la Unión Europea en Bielorrusia”, citó Kocijancic a Ashton.

Los Estados miembros de la Unión Europea acordaron la víspera esta medida en  respuesta de haber retirado Minsk a su representante permanente ante la UE y a su embajador en Polonia. 

Además, Ashton convocó en la capital belga una reunión urgente de los embajadores de los 27 países de la Unión Europea. También fue tomada la decisión de citar a los embajadores bielorrusos a los ministerios de Exteriores de los respectivos Estados de la UE.

La agencia espacial rusa Roscosmos vive tiempos difíciles transcurridos 20 años desde su fundación el 25 de febrero de 1992. Los descendientes del padre de la cosmonáutica soviética, Serguéi Koroliov, no han logrado materializar muchas esperanzas puestas en el espacio y superar las consecuencias de la crisis que sufrió en los años noventa el sector espacial ruso, que siempre ha pesado en los sentimientos que predominan en la sociedad rusa.

La industria espacial de Rusia afronta una crisis sistémica, con el sector degradándose paulatinamente.

En los años noventa y a principios de los 2000 el período de transición en Rusia, la industria espacial carecía de nuevos cuadros y retrocedió en el campo de las tecnologías. Pero cuando a mediados de los 2000 el Gobierno ruso empezó a destinar recursos al sector abandonado en la miseria, este organismo enfermo fue incapaz de gastar este dinero de manera adecuada. No solo no se logró resolver los problemas existentes sino que aparecieron nuevas dificultades.