La reconstrucción de la estación antártica brasileña “Comandante Ferraz”, puede tardar hasta cuatro años y tendrá un costo de 57 millones de dólares, informó ayer el ministro brasileño de Defensa,  Celso Amorim.

La estación de investigación brasileña, en la Antártida, fue casi completamente destruida por el fuego tras el incendio del 25 de febrero, donde dos soldados del Ejército brasileño murieron y uno resultó herido. Más de 30 exploradores polares fueron evacuados.

Según la fuente, debido a las duras condiciones climáticas, el trabajo no puede empezar antes que el verano austral de 2013-2014.

La estación se abrió en 1984 en lo que se llama la zona de intereses en la costa brasileña de la Bahía Almirantazgo, en la isla de Waterloo (Islas Shetland del Sur). La estación fue bautizada en honor al comandante de la marina brasileña y oceanógrafo que estudió la Antártida.

RIA Novosti

Las 11,30 horas del pasado 16 de diciembre de 2011 pasarán a la historia de los éxitos de la exploración universal. Aquel día, exactamente a las 11,30 horas locales, cinco españoles alcanzaban el Polo Sur geográfico. Desafío importante sin duda, aunque nada excepcional dado que decenas de aventureros lo habían logrado mucho antes que ellos. La cosa cambia cuando se conoce que Ramon Larramendi, Juan Pablo Albar, Ignacio Oficialdegui, Juanma Viu y Javier Selva habían llegado vía terrestre, glaciar más bien puesto que el suelo antártico está cubierto por un inmenso casquete de hielo, a bordo de un vehículo ciento por ciento ecológico y autosostenible.

Desde que el de 1 de marzo 2002 fue lanzado al espacio, ha vigilado permanentemente el planeta. Envisat, el mayor y más sofisticado satélite de observación de la Tierra lanzado por Europa, al espacio por el sector aeroespacial europeo, observa y monitoriza de forma continua la superficie de la tierra, la atmósfera, los océanos y los campos de hielo.

Durante esta década, se han publicado más de 2.000 artículos científicos basados en sus resultados, según recuerda la Agencia Espacial Europea (ESA) en su página web.

El físico español Carlos Pobes, de la Universidad de Zaragoza, ha comenzado su aislamiento de ocho meses en la base científica estadounidense Amundsen-Scott en la Antártida, donde estará incomunicado. El 'Winter Over', un periodo donde la base queda aislada en completa oscuridad y con temperaturas que pueden llegar a los -80º C, ha comenzado y el último avión presente en la base ha abandonado el emplazamiento.

Hasta el próximo mes de octubre, Carlos Pobes se hará cargo del telescopio de neutrinos IceCube, un experimento que involucra a 39 institutos de investigación de 11 países y que trata de detectar neutrinos con una serie de detectores enterrados en el hielo antártico.

Brasil dijo este lunes sí a la ayuda ofrecida por varios países latinomamericanos para poder continuar su actividad en la Antártida, mientras se reconstruye la estación destruida por un incendio este sábado.

El ministro brasileño de Defensa, Celso Amorim, admitió esta posibilidad tras recibir  en Río de Janeiro a 41 investigadores que estaban en la base en el momento del incendio, que dejó dos militares muertos y uno herido.

Amorim señaló que, aunque la reconstrucción de la base durará dos años, Brasil no puede suspender sus investigaciones durante todo este periodo.

Según la Marina brasileña, responsable de la Estación Antártica Comandante Ferraz, el incendió destruyó el 70% de las instalaciones de la base, ubicada en la isla del Rey Jorge.

BBC Mundo