AntártidaLa capa de hielo de la Antártida podría ser una fuente importante de metano, un potente gas de efecto invernadero, según un informe publicado en la revista «Nature» por un equipo internacional de científicos. El nuevo estudio demuestra que la antigua materia orgánica de las cuencas sedimentarias ubicadas bajo de la capa de hielo antártico, puede haberse convertido en metano por acción de los microorganismos que viven bajo condiciones de poco oxígeno.

Las condiciones bajo el hielo favorecen la acumulación de metano

El metano podría ser liberado a la atmósfera si la capa de hielo se afina, exponiendo estas cuencas sedimentarias. El coautor Slawek Tulaczyk, profesor de Ciencias Terrestres y Planetarias en la Universidad de California, en Santa Cruz, señala que el proyecto se inició hace cinco años, tras una serie de conversaciones con la coautora Jemma Wadham, de la Universidad de Bristol.

Tulaczyk apunta que «es fácil olvidar que hace 35 millones de años, cuando el actual período de glaciación antártica comenzó, este continente estaba lleno de vida. Parte de la materia orgánica producida por esta vida quedó atrapada en los sedimentos, que luego fueron separados del resto del mundo, cuando la capa de hielo creció. Nuestro modelo muestra que, durante millones de años, los microbiospodrían haber convertido este carbono orgánico en metano».

AntártidaEl vasto territorio de la Antártida Argentina será en los próximos meses el lugar de trabajo de una docente-investigadora de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). Es que la casa de estudios realizará, junto con la colaboración de la Fuerza Aérea Argentina (FAA), un trabajo de investigación ambiental de las Bases Marambio y Matienzo de ese continente a partir de la ubicación y determinación de residuos ecológicamente peligrosos.

Para llevar adelante este trabajo Andrea Bosisio de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH-UNL) realizará una estadía durante la campaña de verano 2012-2013 en la Antártida Argentina. El objetivo general es el desarrollo de actividades que permitan alcanzar el conocimiento de los ecosistemas antárticos e intensificar la investigación de los impactos ambientales que allí aparecen, teniendo como objetivo la protección y conservación de la zona de mayor vulnerabilidad ambiental del planeta.

En este sentido, se firmó un convenio específico entre el rector de la UNL, Albor Cantard y el subdirector general de Investigación y Desarrollo de la FAA, Eduardo Mateo. Además estuvo presente en el acto de rúbrica el decano de FICH, Mario Schreider, y representantes de ambas instituciones estatales.

El estudio se realizará a través del volcado e integración de los datos relevados en un sistema de información geográfica. Así la FAA aportará el material aerofotogramétrico que está constituido por un vuelo color en escala 1/5.000 de la base Marambio y de una superficie de 24 kilómetros cuadrados aproximadamente. Además proveerá de cartografía digital en 3D generada a partir de la restitución fotogramétrica de ese vuelo, que contiene todos los detalles naturales y antrópicos de la zona. El representante por la FAA será el capitán Adrián Lígori.

Base Antártica ChilenaLa Universidad de Magallanes, UMAG, por intermedio de la Facultad de Ingeniería Química y el Centro de Investigación y Monitoreo Ambiental, CIMAA, hicieron entrega oficial del Certificado de Evaluación Ambiental que acredita a la instalación y personal de la base antártica del Ejército de Chile, “Capitán General Bernardo O’Higgins Riquelme”, como la primera en estar capacitada para efectuar en forma permanente autocontrol medioambiental.

La acreditación ambiental, se realizó en el marco del seminario, “Chile en la Antártica: Presencia, Ciencia y Medio Ambiente”, desarrollado por el Instituto Antártico Chileno, INACH, y la UMAG.

Esta certificación se logró gracias a un programa piloto desarrollado durante enero de 2012, en el cual dos científicos de la UMAG pertenecientes al CIMAA, permanecieron en la Base O’Higgins capacitando al personal de la dotación, con el objeto de efectuar las mediciones y análisis de las aguas adyacentes a la base y determinar mediante análisis químicos el grado de contaminación que pudiese estar ocurriendo por la presencia humana en dicho sector, y de esta forma adoptar las medidas que se requieran para dar cumplimiento cabal a las políticas medioambientales nacionales y principalmente al Protocolo de Madrid.

La base antártica “General Bernardo O’Higgins Riquelme”, fue creada el 18 de febrero de 1948, con la presencia del Presidente Gabriel González Videla, en el islote Isabel Riquelme, siendo la base nacional más austral.

Su misión es la de materializar la soberanía chilena en la zona mediante la presencia profesional y técnica del personal del ejército, prestando apoyo a las actividades científicas nacionales y extranjeras, junto con la elaboración de informes meteorológicos, y la ejecución de tareas de exploración y reconocimiento, en compañía con el INACH, en el cuidado y protección del medio ambiente antártico.

ejercito.cl

Cambio Climático Animales y plantas que habitaban en los mares australianos hace cincuenta años han emigrado a las aguas más frías del océano Antártico a causa del cambio climático, según un estudio del centro de investigación australiano CSIRO en el que participan 80 científicos. La redistribución de las especies marinas tropicales podría tener importantes consecuencias. 

Tras tres años de trabajo, los investigadores ha llegado a la conclusión de que las causas de la migración son la mayor acidez del mar y la destrucción o blanqueo de los corales por el aumento de la temperatura.

Los autores del estudio advierten de que Australia es uno de los lugares más vulnerables al calentamiento global, tal como demuestra este éxodo de algas, fitoplancton, zooplancton y peces varios miles de kilómetros al sur, según el diario Sydney Morning Herald.

Anthony Richardson, experto marino del CSIRO, afirmó que los océanos absorben el 40 % del dióxido de carbono y el plancton produce la mitad del oxígeno que respiramos, por lo que cambios bruscos pueden tener consecuencias dramáticas.

"Lo que sabemos ahora es que se producirán cambios que no podremos controlar. Podemos variar nuestras prácticas pesqueras pero no podemos hacer nada con los microbios y el plancton", señaló el científico.

Imagen simulada donde se pueden ver exceso de dióxido de carbono en una selva subtropical hace 52 millones de años en las costas de la Antártida Universidad de FrankfurtCálidas corrientes marinas y un exceso de dióxido de carbono en el aire originaron hace 52 millones de años una  selva tropical en las costas de la Antártida, según informaron hoy investigadores de la Universidad de Frankfurt y del Centro alemán de Investigación de Biodiversidad y Clima (BiK).

Los científicos llegaron a esta conclusión tras analizar el suelo marino a 1.000 metros de profundidad, donde encontraron polen y esporas, restos de una selva tropical o subtropical. El estudio publicado en la revista Nature detalla que se habría tratado de una selva como la que se conoce hoy en día en las zonas de los trópicos."En esa época la temperatura era entre 50 y 60 grados más cálida que ahora", explicó el experto en climatología paleolítica de la Universidad de Frankfurt Jörg Pross. "El elevado contenido en dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera y las cálidas corrientes marinas fueron las responsables de esa situación climática", explicó Pross. "La concentración de dióxido de carbono habría sido más del doble de la de hoy en día".

El análisis del pasado permite a los científicos elaborar un pronóstico sobre el comportamiento futuro del clima en la Tierra. "Si se continúa con la emisión de CO2 actual, a través de la quema sin trabas de combustibles fósiles, la concentración de CO2 en la atmósfera alcanzará el nivel de entonces en menos de cien años", indicó Pross.

Según los científicos del estudio, el futuro efecto invernadero provocaría "a largo plazo y de manera inevitable" el deshielo y el aumento del nivel del mar entre 70 y 80 metros, lo que situaría por ejemplo una gran parte de Alemania por debajo del nivel del mar.