La tripulación de un barco pesquero de Rusia en la Antártida está luchando para impedir que el barco se hunda afectado por los hielos.

Los coordinadores del rescate que se maneja desde Nueva Zelanda, explican que los hielos marinos en la remota región está impidiendo que otros navíos se acerquen a asistir al Sparta.

Un avión Hércules enviado por una estación estadounidense en la Antártida ha hecho vuelos de reconocimiento del barco ruso, que tiene perforaciones por debajo de su línea de flotación.

La tripulación ha solicitado ayuda mientras intenta bombear el agua que entra en la nave.

Se informa que algunos de los 32 marinos del Sparta han sido desalojados en botes salvavidas.

BBC Mundo

El primer ministro de Noruega, Jens Stoltenberg, llegó a Antártica para celebrar el centenario de la conquista del Polo Sur por parte de su compatriota Roal Amundsen.

Stoltenberg se convertirá en el segundo mandatario en visitar el Polo Sur después de la ex primera ministra de Nueva Zelanda Helen Clark (1999-2008).

El jefe del gobierno noruego se alojará en la estación científica estadounidense Amundsen-Scott, cercana al Polo Sur geográfico.

Desde allí, intentará llegar en esquí hasta el mismo polo para recibir a la expedición noruega que desde noviembre recrea el trayecto de Amundsen.

El explorador ganó la carrera al Polo Sur al británico Robert Falcon Scott.

BBC Mundo

Imagínese un iceberg del tamaño de Berlín. Pues eso mismo es lo que se está creando en la Antártica. Un "monstruoso" iceberg, cuya superficie se estima llegará a alcanzar unos 880 kilómetros cuadrados, casi el tamaño de la capital alemana.

Una grieta se formó en la plataforma glaciar de la Isla Pine, oeste de la Antártica.

La fisura que por ahora mide casi 30 kilómetros de longitud y 60 metros de profundidad, crece diariamente.

Los investigadores de la agencia espacial NASA, creen que el eventual iceberg se va a separar definitivamente a finales de este año o principios de 2012.

El glaciar de la Isla Pine es una de las lengüetas más grandes de la Antártica y drena alrededor del 10 por ciento de todo el hielo que se mueve en la zona.

En los últimos años, las imágenes captadas por los satélites muestran una reducción marcada del glaciar, lo cual podría estar relacionado con los cambios del clima.

Sin embargo, según el equipo de científicos, el nacimiento de este iceberg gigante es parte de un ciclo natural que se repite cada diez años.

"El último acontecimiento de este tipo ocurrió en 2001, así que estábamos esperando que sucediera en breve y para nosotros es muy emocionante verlo", afirmó el doctor Michael Studinger, del Proyecto Icebridge, que mide el grueso del hielo en las regiones polares.

Control rígido

Un iceberg que pueda alcanzar un tamaño semejante necesita ser vigilado cuidadosamente y no sólo porque eventualmente podría convertirse un peligro para la navegación marítima.

Los icebergs gigantes pueden tener un impacto enorme sobre sus alrededores.

Al tiempo que se desmoronan y derriten, arrojan millones de toneladas de agua dulce al medio ambiente marino local.

El polvo y los fragmentos de roca que se levantan de suelo actúan como nutrientes cuando caen en el océano, impulsando vida marítima como las algas y las diatomeas.

Pero estos enormes bloques de hielo pueden ser un obstáculo para los animales a la hora de trasladarse a lugares familiares en busca de alimento.

"Eventualmente, el iceberg se moverá más al norte donde será alzado por vientos y corrientes oceánicas. La primera corriente que hay es la Corriente Circumpolar Antártica y nosotros la estaremos siguiendo", le dijo Studinger a la BBC.

El Proyecto Icebridge está realizando una serie de misiones aéreas con instrumentos para medir el espesor del hielo en las regiones polares del planeta.

BBC Mundo

Un equipo internacional de paleontólogos halló en la Antártida restos fósiles de una ballena que vivió hace 49 millones de años.

Se trata de los restos más antiguos de una ballena primitiva o arqueoceto en el mundo y son los primeros encontrados en territorio antártico.

Los fósiles fueron descubiertos durante una expedición en la formación conocida como La Meseta, cerca de la base argentina en la Isla Marambio, cerca del mar de Weddell, en el noreste de la península antártica.

El hallazgo fue realizado por los paleontólogos argentinos Claudia Tambussi y Marcelo Reguero, del Museo de la Plata, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y el Instituto Antártico Argentino. También participaron en la investigación los científicos suecos Thomas Mörs y Jonas Hagström, del Museo de Historia Natural en Estocolmo.

La pieza fundamental es "una mandíbula reconstruida, de unos 60 centímetros, que permite saber que el origen del linaje de esta ballena estaba más atrás que lo que se pensaba", dijo Tambussi. La mandíbula está siendo estudiada por las investigadoras Marta Fernández (Conicet-Museo de La Plata) y Mónica Bruno (Conicet, CENPAT, Puerto Madryn).

Totalmente Acuática

El arqueoceto antártico pertenece al grupo Basilosauridae, del que se originaron todos los cetáceos actuales.

"La relevancia de este hallazgo es que esta ballena es el especimen totalmente acuático más antiguo que se conoce", explicó Marcelo Reguero.

En la región indopaquistaní se hallaron fósiles de parientes primitivos de los cetáceos que datan de 53 millones de años, pero se trata de ballenas anfibias, semiacuáticas, Protocetidae, con cuatro patas.

El hallazgo podría indicar que los arqueocetos evolucionaron antes de lo que se pensaba de sus orígenes semiacuáticos en lo que es hoy India y Pakistán, según señaló Paul Sereno, paleontólogo de la Universidad de Chicago, quien no participó en la expedición.

Pingüino gigante

Los restos fósiles fueron presentados por la Dirección Nacional del Antártico en el marco de Tecnópolis, una gran muestra en la periferia de Buenos Aires sobre logros científicos argentinos.

Tambussi señaló que, si bien su trabajo consiste en la búsqueda de vertebrados marinos y de tierra, hay "infinidad de invertebrados" en el continente blanco.

"Cada resto que encontramos es incunable porque son sedimentos de la época en que el continente antártico no estaba englaciado y había bosques y animales", dijo la científica argentina. También recogieron muestras de dientes de tiburones y un esqueleto casi completo de un pingüino gigante, que vivió hace 34 millones de años y medía entre 1,50 y 1,60 metros.

La Dirección Nacional del Antártico también informó que otro grupo de paleontólogos logró extraer en la isla James Ross y en sedimentos mucho más antiguos, restos de un dinosaurio sauropodomorfo, reptiles marinos (plesiosaurios) y peces óseos.

Los resultados de la expedición serán presentados en el congreso de la Sociedad de Paleontología de Vertebrados, Society of Vertebrate Paleontology, que tendrá lugar en noviembre en Las Vegas, en Estados Unidos.

¿Cómo es el trabajo de los paleontólogos en la Antártida? ¿Cómo el continente blanco cuando estaba poblado por bosques? Puede enviar sus preguntas a Claudia Tambussi utilizando el formulario a continuación. Las respuestas serán incluidas en una nota en los próximos días.

BBC Mundo