China
La presencia e influencia de China en Latinoamérica es cada vez mayor.

www.fuerzasmilitares.org (29ENE2020).- Las relaciones de China con los países de América Latina significan posibilidades de progreso para la región, con base en el respeto al derecho internacional, consideraron investigadores venezolanos.

El profesor y analista de medios Orlando Romero Harrington señaló que el camino que la región latinoamericana comienza a andar con China significa la apertura a una cultura y a un sistema alternativo, ejemplo mundial de progreso.

El también realizador audiovisual expresó que las relaciones de la región con el país asiático "se basan en respeto, solidaridad y armonía, con la intención de un mutuo beneficio, con una dialéctica de ganar ganar".

Aseveró que la presencia de China le permite a América Latina nuevas maneras de concebir su papel en el futuro del planeta.

En tanto, para el profesor de geopolítica internacional Luis Quintana la experiencia de China combina un rol muy activo del Estado en la economía y en la realización de derechos sociales, con una participación significativa de la iniciativa privada en el proceso de desarrollo nacional.

En entrevista con Xinhua, el profesor dijo que lo anterior "ha requerido un proceso progresivo y sostenido de reformas y aperturas, que le han traído a China un progreso formidable".

Dijo que fue precisamente el ejercicio de esa combinación la que trajo "un crecimiento económico sostenido" a países como Argentina y Ecuador, bajo las presidencias respectivas de Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fernández (2007-2015), así como de Rafael Correa (2007-2017).

Quintana consideró que en dichos países, el crecimiento no tuvo precedentes, al destacar que tuvieron "grandes avances en inclusión y justicia social, lo cual por cierto se dio de la mano de un incremento sustancial de sus relaciones con China".

Para el internacionalista, "los problemas que dieron origen a los grandes conflictos observados en los países de la región siguen latentes, porque no se han encauzado las demandas de la sociedad en medidas concretas que las satisfagan al corto y mediano plazos".

"La experiencia china y parte significativa de la propia experiencia reciente de gobiernos progresistas en América Latina, pueden demostrar la eficacia de políticas que no son neoliberales y que contribuyen al desarrollo nacional y regional", consideró Quintana.

El profesor sostuvo que para la región sudamericana y caribeña, el neoliberalismo es la subordinación de la política y de los Estados a la dinámica de los mercados, que son esencialmente privados.

Puntualizó que con dichas políticas económicas, se limita la capacidad de los Estados a regular las economías y a redistribuir la riqueza en forma de bienes y servicios, que satisfacen los derechos de la gente.

"El neoliberalismo, como se ha practicado en esta región, ha implicado casi aritméticamente menos Estado, menos derechos para los pueblos y menos desarrollo, en la misma medida en que sólo los capitales privados se expanden", aseveró Quintana.

A su juicio, persisten las causas profundas de las intensas protestas sucedidas hace semanas.

"En cualquier momento pueden activarse con gran intensidad, sin que las estructuras institucionales y las clases políticas tengan la capacidad de afrontarlas con perspectiva de soluciones sostenibles", puntualizó.

Aclaró, sin embargo, que lo anterior no significa, necesariamente, que la fuerza popular expresada en las calles se vaya a convertir en una fuerza de representación formal e institucional, capaz de llevar a cabo grandes transformaciones.

"Para eso faltaría mucha más organización con visión de poder y un liderazgo que la conduzca", precisó.

En el caso específico de Venezuela, Quintana consideró que "se observan signos de mayor estabilidad, aún en medio de la profunda crisis que el país vive. Se estabiliza la crisis, pero aún no se supera".

Consideró fundamental que el país pueda atender y resolver "los aspectos más importantes del conflicto político nacional e internacional que tiene", para restar limitaciones a los procesos de recuperación económica.

Ambos expertos venezolanos coinciden en que el presente año estará marcado muy probablemente por otras convulsiones políticas y sociales, además de que países de la región tendrán importantes eventos electorales.

En 2019, América Latina y el Caribe experimentaron una serie de convulsiones y protestas sociales que implicaron inestabilidad en distintos países con sus subsecuentes pérdidas económicas y retrasos en el desarrollo.

 

(spanish.xinhuanet.com)