Una embarcación rápida iraní participa en una maniobra militar en el Golfo Pérsico.
Una embarcación rápida iraní participa en una maniobra militar en el Golfo Pérsico.

www.fuerzasmilitares.org (04NOV2018).- Estados Unidos está preocupado por el poder militar de Irán en el Golfo Pérsico mientras aumenta el potencial de confrontación entre ambos países.

La decisión del Departamento de Defensa estadounidense (Pentágono) de sacar los portaviones, aviones de combate y sistemas de defensa antimisiles del Golfo Pérsico ha aumentado la inquietud de los militares norteamericanos, según informó el sábado The Washington Post.

La nueva estrategia de EE.UU., basada en combatir las “crecientes amenazas” de China y Rusia, ha obligado al Pentágono a retirar un portaviones en la región, y sacar de la zona una gran parte de sus baterías de misiles Patriot junto con varios aviones de combate F-22 Raptor. 

A los funcionarios norteamericanos, reporta el diario, les preocupa que Irán pueda atacar a las tropas de EE.UU. empleando su robusto arsenal de misiles balísticos o usando minas navales para cerrar vías fluviales, como el estrecho de Ormuz, que son cruciales para el comercio global.

Fuentes militares citadas por el rotativo advierten también que Irán cuenta con al menos 1000 embarcaciones armadas rápidas y la capacidad de depositar miles de minas en las aguas de su costa. Los funcionarios estiman que Irán podría posicionar 1000 minas en menos de una semana y alertan que un número relativamente pequeño de minas basta para cerrar el estrecho o dificultar el tránsito.

Asimismo, el informe agrega que los submarinos y destructores de la Armada iraní serán capaces de impedir el comercio si están estacionados en el estratégico estrecho de Ormuz, por donde circula un tercio del crudo que se consume en el mundo.

Los oficiales estadounidenses opinan que la retirada unilateral de EE.UU. del acuerdo nuclear de 2015, un pacto que Irán sigue respetando, y la reimposición de los embargos económicos al país persa, incluidos los petroleros que entrarán en vigor a partir de este lunes, 5 de noviembre, han aumentado más que nunca el potencial de un conflicto entre Teherán y Washington.

Las autoridades iraníes han prometido responder a las amenazas de EE.UU. y de su presidente Donald Trump de “reducir a cero” las exportaciones de crudo de Irán.

El general de división Mohamad Baqeri, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, advirtió en junio al inquilino de la Casa Blanca de no “jugar con fuego”, dejando claro que la República Islámica “tiene el poder de ejercer cualquier medida” en el estrecho de Ormuz.

 

(Hispantv.com)