Donald Trump
Donald Trump, nuevo Presidente de los Estados Unidos de América

www.fuerzasmilitares.org (20ENE2017).- A continuación presentamos a nuestros lectores el discurso pronunciado por el nuevo Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en su toma de posesión. El mismo revela en términos generales las principales acciones que adoptará su administración frente a asuntos internos así como de política internacional.

Discurso de Donald Trump en su toma de posesión:

Nosotros los ciudadanos de EE.UU nos juntamos para un gran esfuerzo nacional: reconstruir nuestro país y restaurar las promesas a nuestra gente. Juntos determinaremos el camino de EE.UU. y del mundo por muchos, muchos años por venir. Vamos a enfrentarnos a retos y confrontaremos tiempos difíciles. Pero haremos el trabajo. Cada cuatro años nos encontramos aquí para un traspaso del poder pacíficamente, y estamos agradecidos al Presidente Obama y la Primera Dama Michelle por su gran ayuda en esta transición. Ellos han sido magníficos. Gracias.

La ceremonia de hoy tiene un significado especial porque hoy no sólo estamos traspasando el poder de una administración a otra o de un partido a otro.

Estamos traspasando el poder de Washington DC a ustedes, la gente. Por demasiado tiempo un pequeño grupo en nuestra capital ha gozado de los beneficios del gobierno mientras la gente pagaba el costo. Washington florecía pero la gente no recibía su parte. Los políticos prosperaban pero el trabajo se iba y las fábricas cerraban. El establishment se protegía asimismo pero no a los ciudadanos de nuestro país. Sus victorias no eran vuestras victorias, sus triunfos no eran vuestros triunfos y mientras ellos celebraban en nuestra capital, había poco para celebrar para las familias que sufrían a lo largo de nuestro país.

Todo eso cambia. Empezando aquí y ahora. Porque este momento es de ustedes. Les corresponde a ustedes, a los que vinieron o los que ven esto por TV en todo EE.UU, Este es vuestro día, esta es vuestra celebración y este es vuestro país.

Lo que realmente importa no es que partido gobierna, lo que importa es si nuestro gobierno está controlado por el pueblo. El 20 de enero de 2017 será recordado como el día en que el pueblo vuelve a gobernar este país. Los olvidados no volverán a ser olvidados nuevamente. Todos los están escuchando a ustedes. Ahora, ustedes vinieron por decenas de millones para ser parte de un movimiento histórico. Un movimiento como nunca vieron antes en todo el mundo.

En el centro de este movimiento hay una convicción crucial, que un estado existe sólo para servir a sus ciudadanos, los ciudadanos quieren buenas escuelas para sus niños, vecindarios seguros para sus familias, y buenos trabajos para ellos mismos. Esta son demandas razonables de gente moralmente correcta. Pero para muchos de nuestros ciudadanos existe una realidad diferente. Madres y niños atrapados por la pobreza en nuestras ciudades del interior, fabricas cerradas que parecen tumbas a través de todo el paisaje de nuestra nación. Un sistema educativo con montones de dinero en presupuesto pero que priva a nuestros lindos y buenos jóvenes de conocimientos. Y el crimen y las bandas y las drogas que se cobran demasiadas vidas y le roban a nuestro país un potencial increíble.

Esta matanza en EE.UU ha terminado aquí y ahora.

Somos una sola nación y su dolor es nuestro dolor, sus sueños son los nuestros y sus éxitos serán nuestros éxitos.

Compartimos un corazón, un solo hogar, y un destino glorioso. El juramento que tomé hoy, es un juramento a la leyenda de todos nosotros. Por muchas décadas hemos enriquecido a industrias foráneas a expensas de la industria nacional , subsidiamos a los ejércitos de otros países mientras permitíamos tristemente el agotamiento de nuestras fuerzas armadas.

Defendimos las fronteras de otros países y no defendíamos las nuestras. Y gastamos miles y miles de millones en el extranjero mientras la infraestructura de EE.UU se caía y quedaba destruida y obsoleta. Hicimos ricos a otros países. Mientras nuestra riqueza y poderío y confianza desaparecía del horizonte. Una a una, las fabricas cerraron y dejaron nuestras costas sin pensar ni siquiera una vez en los millones y millones de trabajadores que quedaron atrás.

La riqueza de nuestra clase media fue saqueada de sus hogares y redistribuida a lo largo del mundo. Pero eso es el pasado. Ahora estamos viendo sólo al futuro.

Estamos hoy aquí haciendo un exortación que debe ser escuchada en cada ciudad, en cada capital del exterior y en cualquier centro de poder. Desde ahora una nueva visión gobernará nuestra tierra, de ahora en adelante va a ser sólo EE.UU. primero. EE.UU. primero. Cada decisión en comercio o impuestos o inmigración, o relaciones exteriores, serán tomadas para beneficio de los trabajadores de EE.UU. y las familias de EE.UU.

Debemos proteger nuestras fronteras de los estragos que nos causan otros países, haciendo nuestros productos, robándonos nuestras compañías y destruyendo nuestras fuentes de trabajo. La protección nos llevará a una gran prosperidad y potencia. Pelearé por ustedes hasta el último aliento de mi cuerpo y nunca, nunca los defraudaré.

EE.UU comenzará a ganar de nuevo, ganando como nunca antes. Traeremos de vuelta nuestros trabajos, recuperaremos nuestras fronteras y nuestra riqueza. Y recuperaremos nuestros sueños . Construiremos nuevos caminos y carreteras y puentes y aeropuertos y túneles y trenes a través de nuestra maravillosa nación. Devolveremos el bienestar y el trabajo a nuestra gente reconstruyendo nuestro país con manos americanas y trabajo americano.

Seguiremos dos reglas muy simples: Compre americano y contrate americano. Buscaremos amistad y buenas relaciones con el exterior pero lo haremos con el entendimiento que es el derecho de todas las naciones poner su propio interés primero.

No buscaremos imponer nuestro modo de vida a nadie, pero intentaremos brillar con nuestro ejemplo e invitaremos a que todos lo sigan.

Reforzaremos todas nuestras alianzas y formaremos nuevas en todo el mundo civilizado contra el terrorismo radical islámico Que erradicaremos completamente de faz de la tierra. En el cauce de nuestras políticas habrá una total lealtad a los EE.UU. y a través de la lealtad a nuestro país redescubriremos nuestra lealtad a cada uno de nosotros.

Cuando abres tu corazón al patriotismo, no hay lugar para los prejuicios, la Biblia nos dice qué bueno y placentero es cuando la gente de Dios vive junta y en unidad debemos abrirnos, debatir nuestras controversias honestamente pero siempre buscando solidaridad. Cuando los EE.UU. están unidos, EE.UU es imparable. Que no haya miedo, siempre estaremos protegidos, estaremos protegidos por los grandes hombres y mujeres de nuestras FF.AA y policiales pero lo más importante: estaremos protegidos por Dios.

Finalmente, debemos pensar en grande y soñar todavía más grande. En EE.UU. sabemos que un país existe sólo con esfuerzo, no aceptaremos políticos que sólo hablan y no hacen nada. Siempre quejándose pero nunca haciendo nada para solucionar. El tiempo de los charlantes terminó, ha llegado la hora de la acción.

No le permitan que nadie les diga que algo no puede hacerse, no hay reto que pueda empatar el corazón la fuerza y el espíritu de los americanos. No fallaremos. Nuestro país se esforzará y prosperará nuevamente estamos al comienzo de un nuevo milenio, listos para conocer los misterios del espacio, de liberar la tierra de las miserias de las enfermedades, y consolidar la tecnología de las industrias energéticas del futuro, un nuevo orgullo nacional motivará nuestras almas, nos reun ira y sanara nuestras divisiones.

Es tiempo de recordar que toda la vieja sabiduría de los soldados que no importa si eres negro, o blanco o marrón todos tenemos la misma sangre roja de los patriotas, todos disfrutamos de la mismas gloriosas libertades y todos saludamos a la gran bandera de EE.UU. Y no importa si el niño nació en la Ciudad de Detroit o en las ventosas praderas de Nebraska, ellos miran hacia el mismo bello cielo, tienen los mismos sueños en su corazón y esta insuflados por la misma respiración del grandioso creador Entonces para todos los americanos, en cada ciudad, cerca o lejos, pequeña o grande, de montaña a montaña, de un océano al otro aquí estas palabras.

Ustedes no serán ignorados nuevamente, vuestras voces, esperanzas, vuestros sueños definirán nuestro destino y vuestro coraje , bondad y amor será nuestra guía a lo largo del camino. Juntos haremos EE.UU. más fuerte de nuevo, vamos a hacer más rico a EE.UU. de nuevo, volveremos a estar orgullosos de EE.UU, la haremos segura de nuevo, y sí, juntos volveremos a hacer grande a EE.UU.

 

Washington, 20 de enero de 2017