Imprimir
Categoría: África
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), ha avisado de que cientos de miles de libios viven atrapados ahora entre un conflicto, cada vez más intenso
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), ha avisado de que cientos de miles de libios viven atrapados ahora entre un conflicto, cada vez más intenso

www.fuerzasmilitares.org (14ABR2020).- El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), ha avisado de que cientos de miles de libios viven atrapados ahora entre un conflicto, cada vez más intenso, entre las fuerzas del este del país y el Gobierno de Trípoli por un lado, y por la amenaza del coronavirus por otro, que «amenaza con propagarse y debilitar el frágil sistema de salud del país».

El CICR ha manifestado su temor a que el virus, que ya ha dejado 25 casos confirmados y un fallecimiento, agrave el sufrimiento de las familias afectadas por el conflicto, que ya están luchando para satisfacer las necesidades básicas, desde refugio hasta comida, agua y atención médica.

«El sistema de salud de Libia ya estaba deteriorado antes del coronavirus», ha alertado el jefe de operaciones del CICR en Libia, Willem de Jonge. «Ahora mismo, los profesionales que atienden el virus están regresando a frente para atender a los heridos y las clínicas y los hospitales están abrumados atendiendo a víctimas del conflicto»

A pesar de los llamamientos internacionales para un alto el fuego, la lucha en Trípoli se ha intensificado, poniendo a civiles en fuga y deteriorando la infraestructura civil. Zonas de Trípoli, como Abú Salim, albergan a cuatro veces más pacientes que hace unas semanas.

«Los libios desplazados, incluidos algunos de nuestros colegas, nos han dicho que no tienen más remedio que regresar a sus hogares cerca de la línea del frente, por temor a que puedan contagiar el virus a los hogares de sus padres o familiares mayores», ha lamentado la jefa adjunta de la subdelegación del CICR para Trípoli, Maria Carolina.

«Están obligados a tomar decisiones inimaginables, entre los bombardeos y la enfermedad del Covid-19», ha lamentado la humanitaria, quien además recuerda que hay una tercera crisis en Libia, la de la migración.

En este sentido, «los migrantes en Libia también son muy vulnerables a la enfermedad, ya que muchos tienen acceso limitado a la información, la atención médica o los ingresos», y restricciones como los toques de queda o el cierre de fronteras «están creando nuevos desafíos para brindar ayuda humanitaria y mantener abiertas las cadenas de suministro de alimentos, medicamentos y necesidades básicas».

«Las autoridades deben garantizar que se facilite la entrega de ayuda humanitaria al tiempo que se mantienen medidas preventivas como el distanciamiento físico, o quienes dependan de ella sufrirán enormemente», ha indicado De Jonge.

De hecho, el CICR ya ha constatado una subida en los precios de los alimentos y otros bienes esenciales «lo que ejerce una presión adicional sobre algunas de las familias más vulnerables de Libia, que antes habían visto cómo la guerra interrumpía el servicio público y desvanecía sus oportunidades de trabajo».

 

(wanafrica.com)