Al menos 23 soldados malienses han muerto este lunes en un ataque contra su base en la localidad de Bamba, situada en la región de Gao, en el norte del país, según informa la agencia estatal de noticias AMAP, mientras que el Ejército ha confirmado los hechos pero no ha ofrecido un balance.
Al menos 23 soldados malienses han muerto este lunes en un ataque contra su base en la localidad de Bamba, situada en la región de Gao, en el norte del país, según informa la agencia estatal de noticias AMAP, mientras que el Ejército ha confirmado los hechos pero no ha ofrecido un balance.

www.fuerzasmilitares.org (07ABR2020).- Al menos 23 soldados malienses han muerto este lunes en un ataque contra su base en la localidad de Bamba, situada en la región de Gao, en el norte del país, según informa la agencia estatal de noticias AMAP, mientras que el Ejército ha confirmado los hechos pero no ha ofrecido un balance.

Los asaltantes, armados y a bordo de vehículos y motos, han atacado la base hacia las 4.00 horas, dejando 23 muertos y varios desaparecidos, según han contado a AMAP fuentes locales. Antes de huir, los asaltantes han quemado la base, que ha quedado totalmente destruida, y se han llevado consigo armas y otro material.

De acuerdo con el diario ‘Nord Sud Journal’, el ataque se ha prolongado durante varias horas pero los asaltantes no se han hecho con el control del puesto militar.

Las Fuerzas Armadas de Malí (FAMa) han confirmado que se ha producido un ataque «hacia las 5.15 horas» en la ciudad de Bama, «situada en el círculo de Bourem, en la región de Gao». «El balance humano y material serán comunicados en las próximas horas», ha añadido en su Twitter, limitándose a precisar que «se han enviado refuerzos» y que el puesto sigue bajo control del Ejército.

Por el momento, el ataque no ha sido reivindicado por ningún grupo. En Malí operan tanto la filial de Al Qaeda, el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), como Estado Islámico en el Gran Sáhara (ISGS), grupo que a su vez depende de Estado Islámico en África Occidental (ISWA), la filial en la cuenca del lago Chad.

La noticia de este nuevo golpe contra el Ejército se produce tan solo horas después de que el Gobierno denunciara que cerca de 40 personas han muerto en el último mes en los ataques contra comunidades en los círculos de Bandiagara y Bankass, en la región de Mopti, en el centro de Malí.

El suceso se produce también cuando aún está sin resolver el secuestro del principal líder opositor, Soumaila Cissé, raptado el pasado 25 de marzo cuando hacía campaña para las elecciones parlamentarias en el norte del país. Aunque el resto de personas secuestradas junto a él ya han sido liberadas, Cissé sigue en poder de sus captores.

Los medios malienses apuntan a que detrás del secuestro está el Frente para la Liberación de Macina (FLM) de Amadou Koufa. Este grupo es uno de los componentes de JNIM, la filial de Al Qaeda que lidera el también maliense Iyad al Ghali. El presidente del país, Ibrahim Boubacar Keita, anunció en febrero que había esfuerzos por parte del Gobierno para negociar con estos dos yihadistas.

 

(wanafrica.com)