El director del Servicio de Inteligencia y Seguridad Nacional (NISS, por sus siglas en inglés), Salah Abdalá “Gosh”.
El director del Servicio de Inteligencia y Seguridad Nacional (NISS, por sus siglas en inglés), Salah Abdalá “Gosh”.

www.fuerzasmilitares.org (02MAR2019).- El jefe de Inteligencia sudanés se reunió con el jefe de la inteligencia israelí (el Mossad) para discutir la destitución del presidente de Sudán, Omar al-Bashir.

Fuentes militares de Sudán han indicado este viernes al portal Middle East Eye (MEE) que la reunión entre el director del Servicio de Inteligencia y Seguridad Nacional (NISS, por sus siglas en inglés), Salah Abdalá “Gosh”, y el jefe del servicio de inteligencia de Israel (el Mossad), Yossi Cohen, tuvo lugar al margen de la Conferencia de Seguridad de Múnich 2019, que se celebró en febrero pasado en Alemania.

El encuentro, según las fuentes consultadas, se realizó como parte de un complot tramado por los aliados árabes de Israel en el Golfo Pérsico y norte de África para derrocar al Gobierno de Al-Bashir, en el poder en las últimas tres décadas, y designar a Gosh como nuevo presidente del país africano.

Los militares sudaneses que hablaron en condición de anonimato, asimismo, han afirmado que la reunión la habían arreglado “los intermediarios egipcios”, patrocinados por Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Todos, según los informantes, consideran a Gosh “su hombre” en ese país africano, que desde hace meses vive protestas callejeras y antigubernamentales, incitadas por el Mossad.

La marcha de Al-Bashir, según las fuentes, es algo definitivo y “ahora la guerra es sobre quién será el sucesor (…) Gosh tiene fuertes vínculos con los saudíes, emiratíes y egipcios. Ellos quieren derrocar a Al-Bashir y colocar a su hombre en su lugar (…) Los israelíes son considerados aliados, el único aliado en que pueden confiar para abrir las puertas en Washington”. 

El Mossad gestiona como “un ministerio de asuntos exteriores” para mantener lazos con los países que no tienen una relación diplomática con el régimen de Tel Aviv, tal y como ha afirmado un funcionario israelí al canal 13 de la televisión israelí.

De hecho, Israel, que está buscando establecer lazos diplomáticos con Sudán, se enfureció al ver que el país, liderado por Al-Bashir, optó por acercarse a Siria y no al régimen de Tel Aviv.

Además de Israel y sus aliados regionales, MEE ha descubierto que los diplomáticos estadounidenses y británicos también están trabajando para convencer al mandatario sudanés para que dejara el cargo presidencial, a cambio de una promesa de inmunidad judicial ante la Corte Penal Internacional (CPI).

Al-Bashir, contra quien pesa una orden de arresto internacional emitida por la CPI bajo acusaciones de crímenes de lesa humanidad, consideró “legítimo” el clamor del pueblo por sus derechos y disolvió el pasado 22 de febrero el Gobierno para evitar la profundización de la actual crisis.

 

Hispantv.com