José Ignacio Salafranca, el eurodiputado español del Partido Popular que encabeza la misión de observación de la Unión Europea en Argelia, tiene una larga experiencia, plagada de dificultades, en materia de supervisión de procesos electorales. Estuvo en Líbano, Perú, México... Pero nunca, hasta ahora, habían tachado de espías a los miembros de su equipo.

En Argelia sí les han acusado de ser espías. Por ejemplo, Abderramán Saidi, un dirigente islamista afín al Gobierno, aseguró en público que dos observadores, una húngara y un griego, habían rebasado los límites de su misión durante su recorrido por tres provincias.

La prensa oficialista, con el diario En Nahar a la cabeza, llegó incluso a señalar que los servicios secretos habían abierto una investigación sobre las actividades de inteligencia de otros dos observadores, un polaco y otro griego, sin que se produjera ningún desmentido.

“No somos espías”, repite Salafranca ante la prensa local refiriéndose a sus 150 observadores. “Estamos aquí en el marco de una misión amistosa e invitados por las autoridades de Argelia”, añade. Las autoridades argelinas dejaron de lado su susceptibilidad nacionalista e invitaron esta vez a observadores internacionales. Las grandes ONG con experiencia en la materia, como la Fundación Carter, declinaron desplegarse en Argelia como lo hicieron en octubre en Túnez, porque sospechan que aún no se daban las condiciones para unas legislativas transparentes, pero otras organizaciones internacionales sí aceptaron.

Uno de los soldados sudaneses que fue liberado el miércoles por Sudán del Sur ha denunciado, a su regreso este jueves a Jartum, que las tropas sursudanesas y rebeldes de Darfur les golpearon e insultaron durante el periodo de arresto, algo que Yuba se ha apresurado a negar.

Los trece prisioneros de guerra sudaneses liberados el miércoles por las autoridades de Sudán del Sur han llegado a la capital sudanesa, Jartum, este jueves por la mañana, acompañados por delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), organismo al que fueron entregados por el Ejército sursudanés, el SPLA.

Los liberados eran en total catorce personas (uno es de nacionalidad sursudanesa y habría sido contratado como mercenario), que habían sido capturadas durante los recientes combates en la región petrolera de Heglig, en Sudán.

Las tropas de Sudán recuperaron este viernes la ciudad petrolera de Heglig, invadida por el Ejército de Sudán del Sur el pasado 10 de abril, anunció el ministro de Defensa sudanés, general Abdel Rahim Husein.

En un comunicado difundido por la televisión sudanesa, Husein explicó queel Ejército sudanés causó grandes daños humanos y materiales a las fuerzas del Sur en la ofensiva para retomar el control de Heglig.

"Nuestras tropas han podido liberar la ciudad de Heglig por la fuerza, y se apoderaron de ella", declaró Hussein, menos de dos horas después de que el presidente sudsudanés, Salva Kiir, anunciara haber ordenado a sus tropas retirarse.

La aviación de Sudán bombardeó varias regiones petrolíferas limítrofes con Sudán del Sur.

Así lo afirmó este martes el gobernador del Estado fronterizo de Unidad, cuando el presidente sursudanés, Salva Kiir, aseguró que Jartum "ha declarado la guerra" a su país.

Miles de egipcios llegaron en la mañana de este viernes a la plaza de Tahrirpara protestar contra la Junta Militar y pedir la exclusión política de exmiembros del anterior régimen, tras varias decisiones polémicas relativas a las próximas elecciones presidenciales.

La llegada de los manifestantes es emitida por canales de televisión, al tiempo que otros medios hacen eco de los incidentes ocurridos en la noche de este jueves,cuando activistas revolucionarios cortaron temporalmente el tráfico en uno de los puentes sobre el río Niloque dan acceso al centro de la capital.

Más de una treintena de partidos y movimientos convocaron a la concentración bajo el lema "No a la Constitución escrita bajo el control militar", aunque si bien los islamistas Hermanos Musulmanes optaron por el lema de "Viernes de la autodeterminación".

Pese a la variedad de tendencias,los organizadores coinciden en pedir la exclusión política de quienes ocuparon cargos en el mandato del expresidente Hosni Mubaraky la salida del poder de la Junta Militar, que se comprometió a traspasar la autoridad a un presidente elegido democráticamente para el próximo 30 de junio.

El portavoz del Gobierno libio, Naser al Manaa, afirmó este miércoles que Libia no entregará al hijo del fallecido coronel Muamar El Gadafi, Saif el Islam Gadafi, a la Corte Penal Internacional (CPI), coincidiendo con la llegada al país del fiscal de ese organismo, Luis Moreno Ocampo.

En una rueda de prensa celebrada en Trípoli, Al Manaa subrayó que Libia tiene el derecho de juzgar en su territorio al hijo de Gadafi.

Algunas autoridades y personalidades libias evitan la segunda parte del nombre de Saif al Islam, por un exceso de celo religioso y sólo se refieren a él como "Saif el Gadafi".

"Saif el Gadafi será trasladado a un lugar de detención y encarcelado y juzgado de acuerdo con el Ministerio de Justicia, la policía judicial y los aparatos de seguridad, que son los responsables de su detención" , dijo el portavoz gubernamental.

La intervención de Al Manaa se produjo poco después de que el presidente del Consejo Nacional de Transición (CNT) libio, Mustafa Abdulyalil, declarara que el hijo de Gadafi será juzgado en Libia.

Tras reunirse en Trípoli con Ocampo, Abdulyalil aseguró que en cooperación con la CPI garantizarán a Saif el Islam un juicio justo.