Guillermo Avendaño, herido en ataque a patrulla, le habían diagnosticado muerte cerebral. Este jueves murió Guillermo Avendaño, el niño de 10 años que estaba gravemente herido luego del ataque de las Farc a una patrulla de la Policía en el municipio de La Montañita, Caquetá, el pasado lunes.

El pequeño, que mientras ocurria el ataque dormía en su casa con su familia, recibió un impacto de bala en la cabeza y duró cuatro días con un trauma craneoencefálico severo. Sin embargo, los médicos le diagnosticaron muerte cerebral y con autorización de sus padres fue desconectado este jueves a las 9 de la mañana.

"Se fue mi niño. No resistió, y no sé si yo lo voy a resistir. Tengo que seguir viviendo y luchando por los cuatro niños que me quedan", aseguró Alexander Avendaño, padre del menor, y quien también resultó herido en su pierna derecha en el ataque.

En la mañana de este jueves, unidades del CTI de la Fiscalía capturaron en cercanías del centro comercial Gran Estación en el occidente de Bogotá a cuatro miembros involucradas con una banda dedicada al paseo millonario.

Según la investigación adelantada por un fiscal antisecuestro, estás personas se dedicaban al fleteo aprovechando la gran variedad y cantidad de taxis que tenían a su servicio para robar las personas amenazándolas y llevándolas a los cajeros electrónicos para que vaciaran sus cuentas.

En las próximas horas la Fiscalía los presentará ante un juez de garantías con el fin de legalizarles su captura e imputarles los delitos de por secuestro, hurto calificado y agravado.

Debido a la gravedad de los delitos la Fiscalía solicitará que se les cobije con medida de aseguramiento al considerar que son un peligro para la sociedad.

elespectador.com

Los restos óseos de 17 víctimas del accionar de grupos de autodefensa en los departamentos de Cesar y la Guajira serán entregados este viernes a sus familiares por laSubunidad de Exhumaciones de la Unidad Nacional de Fiscalías para la Justicia y la Paz.

Se trata de los restos de una mujer y 16 hombres, cuyas edades oscilaban entre los 20 y los 76 años. En estos 17 casos 12 personas fueron víctimas de desaparición forzada, dice el comunicado de prensa del organismo acusador.

Las víctimas están identificadas como: Agustín Herran, Benjamín Suárez Flórez, Berna Esther Ospino Nisat, Carlos José Cuello Daza, Cristobal Marín Rueda, Ermides Domínguez Chacón, Héctor Julio Sánchez Cáceres y Óscar Emilio Sánchez Cáceres.

La Policía Metropolitana de Bogotá confirmó que uno de los hombres que habría participado en la violación y asesinato de Rosa Elvira Cely, fue identificado gracias al testimonio que entregó la mujer minutos antes de morir.

"La persona identificada no está detenida porque hasta el momento no existen pruebas en su contra. Sin embargo, existen evidencias, gracias a la inteligencia técnica y a testimonios, que certifican que ese sujeto estuvo con Rosa Elvira minutos antes del ataque", señaló el general Luis Eduardo Martínez.

Así mismo, el comandante de la Policía de Bogotá hizo un llamado a los compañeros de estudio de la víctima para que le cuenten a las autoridades detalles de quiénes estaban con ella en la noche del miércoles 23 de mayo.

Las autoridades continúan con las investigaciones para lograr la captura de este hombre, quien habría tenido la ayuda de un cómplice.

Rosa Elvira Cely murió en el Hospital Santa Clara, cuatro días después de ser encontrada en el Parque Nacional de Bogotá violada y torturada. Rosa fue encontrada desnuda de la cintura para abajo, con el cuello hinchado, una puñalada en la espalda y algunas otras heridas en el cuerpo. Minutos antes había alcanzado a llamar a la policía a pedir una ayuda que, al parecer, no llegó a tiempo.

Antes de subir a la ambulancia Rosa alcanzó a narrar cómo después de una noche de tragos, se montó en la moto de un conocido, quien luego la golpeó con un casco en la cabeza. Al llegar al hospital la mujer sufrió un paro cardiaco. No pudo volver a modular palabra; cuatro días después murió por una peritonitis y su cuerpo comenzó a hablar.

La infección intraabdominal vino por destrucción de sus intestinos; a Rosa le introdujeron un objeto por el ano, posiblemente una rama, que acabó además con su útero sus trompas de Falopio. En sus intestinos se encontraron rastros de barro, hierba y de madera.

Al conocer estos detalles, Miguel Mendoza Luna, profesor de la cátedra Asesinos en serie y Asesino de masas, de la Universidad Javeriana, y también autor del libro “Asesinos en serie: perfiles de la mente criminal”, explica que la características de este crimen dejan ver que fue un ataque intempestivo por parte de un asesino ‘desorganizado’ (concepto del FBI) y primerizo, “quizá contempló la hora y las circunstancias pero es evidente que improvisó. No le quitó el celular y utilizó objetos del lugar como la rama y seguramente no tenía muy claro cuál sería el desenlace, además, se atrevió a atacar a una víctima que lo conocía corriendo el riesgo de ser identificado”.