Las autoridades distritales dieron a conocer el plan de seguridad que se activará para el concierto de Paul McCartney, programado para este jueves 19 de abril a partir de las 7:00 p.m. en el estadio Nemesio Camacho El Campín.

Más de 30 mil personas asistirán al encuentro musical que contará con la presencia de 1.398 efectivos disponibles, entre personal femenino y masculino, antiexplosivos, carabineros, miembros de la fuerza disponible y policía de infancia y adolescencia. Habrá dispositivos en los corredores peatonales, en los ingresos a El Campín y en los cinco cuadrantes circundantes desde la avenida Caracas hasta la Carrera 50 y desde la calle 68 hasta la 45.

Para el evento se dispondrán dos Puestos de Mando Unificado (PMU), ubicados dentro y fuera del estadio, con el fin de ejercer control y vigilancia no solo al desarrollo del evento, sino para velar por la tranquilidad y bienestar de los residentes del sector. Los PMU estarán integrados por representantes de las secretarías de Gobierno, Movilidad, Salud y Ambiente, la Policía Metropolitana de Bogotá, la Alcaldía Local de Teusaquillo, el Cuerpo Oficial de Bomberos, el Fondo de Prevención y Atención de Emergencias (FOPAE) y el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD).

Decenas de uniformados en retiro de las Fuerzas Militares y de la Policía de Colombia intentaron ingresar abruptamente en la sede de la Presidencia de la República en demanda de mejoras salariales e indemnizaciones, entre otras peticiones, pero fueron rechazados por la seguridad oficial.

Los manifestantes que desfilaron por algunas calles y avenidas bogotanas, llegaron hasta la Casa de Nariño, en el centro de la ciudad, "con el ánimo de dialogar" con el presidente Juan Manuel Santos "para exponer las inquietudes y necesidades", dijo uno de los uniformados en retiro.

La seguridad presidencial cerró las puertas de la Casa de Nariño y tuvo que utilizar gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.

Cuando la situación fue controlada, algunos mandos de la seguridad de la sede presidencial mantuvieron un diálogo con líderes de los uniformados.

Los manifestantes reclaman, entre otros, una nivelación salarial, indemnizaciones a heridos en combate y para las familias de los fallecidos.

"Estamos reclamando nuestros derechos", señalaron los militares y policías de distintos grados y en retiro.

El examen minucioso de la hoja de vida de cada uno de los empleados de los nueve hoteles en los que se hospedarán los 33 jefes de Estado del continente, especialmente de los los chefs que se encargarán de sus platos, hace parte de las rigurosas medidas de seguridad para la VI Cumbre de las Américas en Cartagena.

Desde hace un año, la Policía y las Fuerzas Militares trabajan en el diseño del dispositivo de seguridad, que estará en manos de 5 mil policías dedicados exclusivamente al evento y 14 mil militares.

La preparación comenzó con el viaje de una comisión de Inteligencia de la Policía a Argentina y a Canadá, para conocer los modelos de vigilancia que estos dos países aplicaron cuando fueron sede de la cumbre, que en Colombia se realizará entre el 9 y el 15 de abril próximos.

El director de migración Colombia, Sergio Bueno Aguirre, explicó el plan de apoyo que tienen dispuesto para la Cumbre de las Américas en Cartagena y que está basado en tres ejes fundamentales.

“Uno es el fortalecimiento del recurso humano de migración Colombia, van a haber 407 hombres oficiales de migración dispuestos en 134 puestos de control migratorio de los 5 principales aeropuertos internacionales: los de Bogotá, Barranquilla, Cartagena Medellín y Cali. El segundo eje fundamental es el apoyo operativo a través de la implementación de 10 patrullas migratorias que con equipos móviles se encargarán de verificar la permanencia de extranjeros en Cartagena y el tercero es la implementación de nuestra plataforma tecnológica en la ciudad de Cartagena a través de equipos biométricos para la identificación de extranjeros en Colombia”.

Policías de civil y motos que escoltarán a los buses son algunas de las medidas que se tomarán.

Desde las 2 de la madrugada de hoy, 2.000 uniformados de la Policía Metropolitana de Bogotá tienen la misión de proteger el sistema TransMilenio y evitar que se presenten bloqueos y disturbios como los ocurridos el viernes, que dejaron 10 heridos, estaciones destruidas, articulados afectados y pérdidas superiores a los 1.000 millones de pesos. Los uniformados reforzarán la seguridad de todos los portales y las estaciones del sistema.

El general Rodolfo Palomino, director de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional, aseguró que personal de la Escuela de Suboficiales de Sibaté llegará para ayudar a blindar el servicio de cualquier acto vandálico.