El gobierno ha dado un paso atrás en materia de fuero militar, pero todo indica que se prepara a dar un salto adelante. El artículo para reforzar el fuero militar que el ministro de Defensa introdujo en el proyecto de reforma a la Justicia en el Congreso desató una tormenta. No solo defensores de derechos humanos y ONG nacionales e internacionales, como Human Rights Watch, sino el Departamento de Estado de Estados Unidos, la tenían entre ojos. La decisión, anunciada por el presidente, de retirar ese artículo, por "consejo" de la comisión de alto nivel que estudia el fuero militar, es, a todas luces, una derrota para el ministro y el gobierno. Pero se trata apenas de las primeras de cambio en una larga batalla, tan compleja como apasionada, y el gobierno ya tiene lista su próxima carta, que se jugará a comienzos de marzo.

A todas luces, el gobierno se equivocó de estrategia en su intento de dar a los militares lo que piden en materia de garantías jurídicas. Introducir a último minuto en la reforma a la Justicia un artículo que cambia lo que la Constitución dice desde 1886 (y que ratificó la del 91) sobre el fuero militar generó sorpresa. El texto, que se interpretó como un intento de devolver a la Justicia Penal Militar la primera competencia para toda acción emprendida por los uniformados con ocasión del conflicto armado, generó toda clase de reacciones.

Como un hecho histórico calificó el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, la activación del Sistema de Asistencia de Investigación Criminal a las Fuerzas Militares: “Este sistema le va a permitir a las unidades militares más lejanas y complejas, ya no sólo identificar a esos milicianos o miembros de estructura de apoyo al terrorismo en la parte logística sino además poder capturar a esos criminales antes de que atenten de manera indiscriminada contra el pueblo colombiano”, afirmó Pinzón.

El Ministro afirmó que gracias al proceso de revisión estratégica adelantando al interior de la Fuerza Pública desde su llegada al Ministerio, se identificaron varias acciones orientadas a combatir las nuevas modalidades delictivas de las organizaciones criminales y los grupos terroristas.

Declaración del Ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, sobre el asesinato por parte de las Farc de cuatro miembros de la Fuerza Pública que se encontraban secuestrados

Bogotá, 26 de noviembre de 2011. 

Con profundo dolor de patria, con profundo dolor de colombiano debo informar hoy a todo el país que esta mañana fueron encontrados, asesinados con tiros de gracia, cuatro secuestrados de la Fuerza Pública. 

Nos duele profundamente en el alma, nos duele por sus familias. 

La Fuerza Pública tiene la legitimidad y la obligación constitucional de defender los derechos de los colombianos en todo el territorio nacional, por ello es necesario adelantar operaciones militares y policiales en todo el país, precisamente para defender los Derechos Humanos y las libertades de todos los colombianos.

Hace 45 días tropas de las Fuerzas Militares adelantaban una operación en la zona general del municipio de Solano, Caquetá. En esa zona se venían adelantando operaciones en busca de una estructura de las FARC de acuerdo a informaciones que se tenían previamente. 

Durante el consejo extraordinario de Ministros, encabezado este lunes por el Ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, el gobierno decidió destinar 23 mil millones de pesos más para la atención de emergencias provocadas por la actual temporada de lluvias que afecta a varias regiones del país.

Pinzón explicó que todas las instituciones del Gobierno Nacional están completamente coordinadas para apoyar a las autoridades locales en la atención de los damnificados. 

“El Gobierno viene actuando de manera decidida en todo el territorio nacional, tanto en el tema humanitario como en lo relacionado a las afectaciones en materia vial”, señaló el Ministro. 

Resaltó el papel de las Fuerzas Militares y la Policía en el apoyo a las comunidades afectadas por las intensas lluvias asegurando que “la Fuerza Pública está en todo el territorio en alerta, pendiente de colaborar con las autoridades locales para atender las emergencias”. 

El Ministro dijo que se dieron instrucciones a la Brigada de Ingenieros Militares para que se utilicen varios puentes (al menos 18) que las Fuerzas Militares tienen dentro de sus recursos, en los casos en los que las emergencias lo ameriten. También anunció que la Policía de Carreteras cada seis horas va a estar informando al país sobre el estado de las vías. 

El General (r) Gustavo Matamoros Camacho fue nombrado como nuevo gerente de la Industria Militar (INDUMIL). El General Matamoros fue Jefe de Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Militares, Comandante de la V División del Ejército y Comandante de la Décimo Tercera Brigada del Ejército, entre otros cargos en el Mando Militar.

La Industria Militar tiene su origen en el año 1908, cuando se organizó el "Taller Nacional de Artes Mecánicas" dependiendo del Ministerio de Guerra. En el año 1954 dadas las exigencias de nuevas estructuras y objetivos de mayor alcance, se crea la INDUSTRIA MILITAR como entidad autónoma; después como Empresa Industrial y Comercial del Estado, iniciando con su primera unidad de negocios denominada Fábrica General "José María Córdova", para la fabricación de armamento y de munición de pequeño calibre para uso militar prioritariamente. La Fábrica "Santa Bárbara", nace en el año 1955, como la segunda Unidad de negocios con maquinaria y equipos destinados a la fabricación de municiones pesadas de artillería para las Fuerzas Militares, iniciando operaciones en el año 1964. Finalmente la Fábrica de Explosivos "Antonio Ricaurte", se creó en el año de 1963 con el carácter de Sociedad Comercial Anónima y en 1968 pasa a convertirse en la tercera unidad de negocios de la Industria Militar.

Con el transcurrir de los años, luego de un desarrollo industrial, las tres factorías han ampliado y diversificado sus líneas de producción y servicios, con capacidad tecnológica para la fabricación de productos de alta calidad, hecho que le permite ser competitiva en cualquier mercado a nivel global.