En uno de los días más negros del año para las Fuerza Militares colombianas, en menos de 12 horas el Ejército vio morir al Teniente Coronel, Jorge Eduardo Sánchez Rodríguez, comandante del Batallón San Mateo de Pereira, además de un suboficial, seis soldados y los siete tripulantes del avión fantasma, accidentado en el cerro Montezuma, en Pueblo Rico (Risaralda), donde se combate desde las 2:00 de la tarde del viernes.

La muerte del oficial se produjo cuando en compañía de un grupo de soldados se desplazaba en la tarde del viernes a la zona de combate, a prestar apoyo a las tropas que custodiaban las torres de comunicaciones instaladas en el cerro Montezuma atacadas con pipetas de gas, granadas y morteros por más de 200 guerrilleros de los frentes 47 y 9 de las Farc, así como de la cuadrilla Aurelio Rodríguez del mismo grupo.

El oficial murió de un tiro en el pecho que lo alcanzó durante la emboscada tendida por la subversión. Otros cuatro soldados que lo acompañaban también cayeron.

El mando de las operaciones fue tomada en la noche del viernes por el comandante de la Octava Brigada de Ejército, comandante Luis Alberto Ardila, quien en compañía de sus hombres perseguían ayer a los subversivos.