Minería en ColombiaA usanza del panorama vivido en la zona esmeraldífera de Boyacá durante los años 80, en el país se está gestando una confrontación cada vez más grande entre los grupos armados ilegales que pretenden hacerse a los millonarios recursos derivados de la actividad minera y de hidrocarburos. Una guerra en la que las guerrillas, las bandas criminales y los ex paramilitares aparecen como rivales, pero también como aliados tácitos en zonas específicas de ocho departamentos y que amenaza con agravarse en la medida en que llegan más recursos para explotación de recursos naturales.

La estrategia de los ilegales es más sofisticada que la de las violencias de los años 80 y no necesariamente se ve reflejada en las cifras sobre homicidios o secuestros. Lo que están haciendo ahora es presionando a las multinacionales para que les paguen por servicios de seguridad, estrategia atribuida desde hace décadas a los grupos guerrilleros en relación con la industria petrolera. O a los paramilitares de los 80 y 90 con sectores como el ganadero y el bananero. Sólo que ahora, cuando la industria extractiva está en pleno crecimiento, la delincuencia ha dado hasta para reincorporar en cuestionadas empresas de seguridad a parte de los recién desmovilizados paramilitares, quienes ahora actúan bajo la fachada de bandas emergentes.

La advertencia está consignada en el más reciente estudio del Centro Internacional de Toledo para la Paz (CITpax), en el que se precisa que la minería de oro genera un mayor atractivo económico para los grupos armados que la cocaína, dada la intensificación de la cruzada contra las drogas ilícitas en el país.

Antioquia, Chocó, Córdoba, Bolívar, Santander, Tolima, Valle y Cauca son los departamentos en los que mayor dinamismo tiene la explotación de ese metal y coinciden también con las zonas más afectadas por la intensificación de la violencia en el país.

El general (r) Uscátegui asegura que durante su reclusión descubrió a la Virgen de Fátima y que siempre la lleva con él, pendiendo de una cadena en su pecho.En su indagatoria ante un fiscal de Derechos Humanos, el general (r) Jaime Humberto Uscátegui se declaró inocente de las acusaciones hechas en su contra por su presunta participación en la masacre de San Carlos de Guaroa, Meta, registrada el 3 de octubre de 1997.

El abogado, Eduardo Carreño, quien defiende a los familiares de las víctimas, aseguró que el general debe explicar “en su totalidad” los hechos que se presentaron cuando un grupo de paramilitares asesinaron a 10 personas miembros de una comisión judicial que realizaban una inspección en la zona de San Martín, Meta.

“Lo que aparece desde el año 2000 en el Ministerio Púnblico es que tantos los miembros del Ejército, la Fiscalía y la Procuraduría que estaban en el operativo declararon que hablaron con la Brigada, con operaciones y con comunicación, y con el General Uscátegui y pidió ayuda de helicópteros para que los protegieran en el regreso a Villavicencio por que se tenía ya información de que estaba un grupo paramilitar esperándolos para hacer un ataque contra ellos” precisó el jurista.

Durante los hecho que son materia de inveestigación, la comisión que estabaconformada por funcionarios del Grupo Gaula Meta del Ejército, el DAS, la Fiscalía y la Procuraduría General de la Nación fue atacada con granadas y fusiles cuando se trasladaban a la ciudad de Villavicencio después de hacer una incautación en la llamada finca el Alcaravan que pertenecía a un reconocido narcotraficante de la región.

En algunas declaraciones de los sobrevivientes de dicho ataque y otros testigos presenciales fue acusado el entonces coronel Uscátegui quien fungía como comandante de la Brigada VII del Ejército de hacer caso omiso a los llamados de ayuda y auxilio hechos por la comisión judicial.

En uno de los principales testimonios, Juan Carlos Linero Mora, quien en ese momento era coordinador encargado de la dirección regional de la Fiscalía de Villavicencio, acusó a Uscátegui de ignorar los llamados de emergencia.

Ingeniero Diego Martín LópezEl Ejército y la Policía desarrollaron hoy una operación conjunta para rescatar a un ingeniero que había sido secuestrado horas antes por una cuadrilla de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) en el suroeste del país.

La Tercera División del Ejército de Colombia informó a través de un comunicado de este operativo desarrollado con miembros de la Policía Nacional, inmerso en fuertes combates registrados en una vereda del municipio de La Cruz, en el departamento de Nariño.

Al parecer, la cuadrilla Camilo Cienfuegos del ELN hizo cautivo esta mañana al ingeniero Diego Martín López, quien hacía trabajos en una carretera rural de una vereda conocida como La Estancia.

La Policía y el Ejército reaccionaron a estos hechos y sorprendieron a los insurgentes, lo que devino en combates en los que el comandante de la estación de La Cruz resultó herido en una pierna y un soldado quedó lesionado en una mano, quienes según el comunicado "se recuperan satisfactoriamente".

El ELN entregó el pasado 13 de agosto a otra ingeniera y una periodista que habían sido hechas cautivas por hombres que fueron a buscarlas a sus domicilios el pasado 25 de julio en Arauca, departamento fronterizo con Venezuela.

Tropas del Ejército NacionalEl golpe más destacado se desarrolló en el departamento del Meta, donde 10 guerrilleros del frente séptimo fueron dados de baja y otros 4 fueron capturados en una operación de la Fuerza Aérea y el Ejército. En estas operaciones de las últimas 72 horas también se han desmovilizado tres terroristas.

La ofensiva de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional contra las Farc ha permitido que en los últimos días (del 1 al 3 de septiembre) hayan sido neutralizados 26 guerrilleros de ese grupo terrorista.

En varias operaciones fueron dados de baja 13 terroristas, 10 capturados (entre ellos 3 heridos) y 3 se desmovilizaron por la presión de las tropas.

La operación más destaca la desarrollaron de manera conjunta y coordinada la Fuerza Aérea Colombiana y tropas de la Fuerza de Tarea Conjunta Omega, la madrugada del lunes en una zona limítrofe entre los departamentos del Meta y Guaviare, donde fueron abatidos 10 guerrilleros del frente séptimo de las Farc y cuatro capturados, entre ellos el tercer cabecilla de la estructura, conocido con el alias de ‘Fredy Cooper’. Esta estructura estaba encargada de brindar seguridad al cabecilla alias ‘el médico’ y es responsable de varias quemas de vehículos en la vía Villavicencio – San José del Guaviare.

En otra acción militar, esta vez contra la estructura de la columna móvil Teófilo Forero de las Farc, en el departamento del Caquetá, cuatro terroristas fueron neutralizados, (2 abatidos y 2 capturados).

Además en estas operaciones se ha incautado abundante material de guerra y explosivos.

Visita estratégica de los EE.UU al Fuerte Militar de TolemaidaEl Fuerte Militar de Tolemaida es por excelencia la vitrina militar ante el mundo, este lugar concentra las unidades de entrenamiento y reentrenamiento más importante de las Fuerzas Militares, donde se preparan las unidades élites.

En las instalaciones del Centro Nacional de Entrenamiento 'CENAE', se recibió la visita del Sargento Mayor Julio Candelerio, comandante de la Academia de Suboficiales MSG Roy P. Benavidez y el Sargento Mayor de Comando del Instituto WHINSEC, para conocer de cerca el entrenamiento y la preparación de los hombres que integran las unidades élites del país.

Acompañado del Sargento Mayor William Mendoza González, asesor de comando del Centro Nacional de Entrenamiento, hicieron el recorrido por las escuelas de Lanceros y Paracaidismo donde conocieron por parte de sus representantes la forman como funcionan y se preparan los hombres y mujeres de la Fuerza.

Al finalizar la visita, manifestó el Sargento Mayor Julio Candelerio al Brigadier General Fernando Pineda Solarte, comandante del CENAE y del Fuerte Militar de Tolemaida, su complacencia, admiración y gran honor al visitar el 'Templo de la Milicia' de las Fuerzas Militares.

Prensa Ejército