Personal militar detenidoUn fiscal especializado de Derechos Humanos cobijó con medida de aseguramiento contra un oficial, un suboficial y seis soldados profesionales por su presunta participación en los hechos que rodearon la muerte de un campesino que fue reportado como guerrillero abatido en combate.

Los uniformados no aceptaron su responsabilidad en los delitos de homicidio en persona protegida, desaparición forzada y falsedad ideológica en documento público.

Según la investigación adelantada, los hechos se presentaron el 17 de agosto de 2006, en zona rural del municipio de Vistahermosa, Meta cuando tropas del Ejército estaban adelantando una operación táctica en la que resultó muerto el jornalero.

Sin embargo, los testimonios recolectados permitieron establecer que cuando el campesino estaba cocinando sus alimentos fue sacado por la fuerza por los militares, quienes lo retuvieron por tres días para, posteriormente, asesinarle y registrar en el informe de operaciones una supuesta muerte en combates con la guerrilla.

En la investigación se busca establecer si por esta "baja" los soldados recibieron varios días de licencia de permiso.

Los militares fueron recluidos en centros militares de Bogotá y Corozal, Sucre. }

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Batallón de Infantería Colombia N° 3El Ejército colombiano llegó al relevo número 100 en la fuerza de paz que se integró en 1982. Desierto. Tan solo arena, cielo, el silbido del viento y desierto. Eso es lo que ve y escucha a diario el soldado Miguel Sanabria desde su garita, en el puesto remoto de control que le asignaron en medio de la península del Sinaí (Egipto). Este curtido combatiente de mil batallas, soldado profesional de las Fuerzas Especiales y padre de tres pequeños extraña el grito inconfundible de la selva: una mezcla de murmullos de micos y loros, y el traqueteo lejano de las balas del enemigo.

Aquí, su esporádica compañía es la de un ocasional beduino con su camello. “Es un premio sacrificado”, dice mientras sonríe. Y tiene toda la razón. El ser uno de los mejores soldados de la Fuerza de Despliegue Rápido (Fudra) le valió el máximo reconocimiento para un militar: hacer parte de la Fuerza Multinacional de Paz y Observadores (MFO) en el Medio Oriente. El costo-beneficio cada uno lo evalúa porque no están combatiendo, pero tienen que dejar por un año a sus familias y no es fácil adaptarse a la soledad del desierto.
EL TIEMPO viajó hasta la lejana península egipcia para conocer cuál es esa misión –poco difundida– que cumple un grupo de 360 militares.

Todos se sienten orgullosos de hacer parte de los 13 ejércitos del mundo que vigilan el cumplimiento de los tratados de paz entre Israel y Egipto. Y por estos días la alegría es mayor: se cumple el relevo número 100 de la fuerza. En el nuevo grupo viajan militares como el sargento Rodrigo García Amaya, quien se hizo famoso tras el episodio con los indígenas paeces, en Toribío (Cauca), que lo sacaron a él y a sus hombres a empellones; su rostro lavado en lágrimas le dio la vuelta al mundo, pero su humildad lo lleva hoy a representar al Ejército y a su país en el Sinaí.

“A la MFO solo van los mejores. Los que han sido heridos en combate, los que han estado en las mejores operaciones y los que para nosotros son unos héroes, pero para el país son unos soldados anónimos”, dice el general Sergio Mantilla Sanmiguel, comandante del Ejército.

Militares chinos recibiendo instrucción de explosivos,El 23 de marzo se llevó a cabo la primera práctica del curso básico de explosivos que desarrolla la delegación de militares de la República de China. La práctica se desarrolló en Mondoñedo, lugar donde los militares extranjeros aplicaron todos los conocimientos adquiridos en las aulas de la Escuela de Ingenieros Militares.

La instrucción fue dirigida por el Comandante del Grupo Marte, el Teniente Julio Ospina y el Sargento Himbler Pérez Yunda, Técnico del Grupo Marte. Por su parte, los 17 estudiantes extranjeros, se mostraron satisfechos al final de la práctica.

Información y fotografía: Andrés Chaparro, periodista ESING.

Imagen de archivo.Dos años después de que se hubiera armado un escándalo en torno a la subteniente del Ejército Paola Edith Lizarazo Ruiz, por haberle disparado a un taxista que le cerró el paso cuando iba en su vehículo, el Tribunal Superior de Bogotá le dio una segunda oportunidad. 

Lizarazo Ruiz había sido condenada a diez años y medio de cárcel por el juzgado 36 de conocimiento de Bogotá, por los delitos de homicidio en grado de tentativa y porte ilegal de armas. Decisión tomada el 8 de mayo del 2012. En esa oportunidad el juez determinó seis meses de libertad por haber tenido un hijo. 

Lizarazo Ruiz, juzgada por haberle disparado con un revólver calibre 38 el 5 de abril del 2011 al taxista en el norte de la capital del país, junto con su defensa, apelaron la sentencia la cual llegó a Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá. 

En la decisión de 26 páginas con ponencia del magistrado Luis Fernando Ramírez, la corporación decidió rebajarle la pena a 62 meses (cinco años un mes) y además entregarle el beneficio de detención domiciliaria. esto tras hallarla responsable de los delitos de homicidio tentado cometido en circunstancias de ira, en concurso porte de armas de fuego o municiones de defensa personal sin autorización legal. 

A lo largo del proceso la defensa de Lizarazo Ruiz señaló que la oficial actuó presionada por las circunstancias, en un acto de legítima defensa y que además padece una enfermedad que puede causarle irascibilidad, nerviosismo y temblor. Planteamientos que uno a uno fueron desvirtuados en el fallo de segunda instancia. 

Para el Tribunal es claro que la uniformada es además de militar, es sicóloga, lo que le podía haber permitido, de ser su deseo, un control emocional para evitar el acto violento en contra del taxista John Jairo Escobar. 

General Mantilla, Comandante del Ejército de ColombiaCon la voz de mando que lo caracteriza, el comandante del Ejército, general Sergio Mantilla, instó a que confiese al militar que entregó las coordenadas de dónde fueron recogidos los negociadores de las FARC. Se sospecha que pudo ser un miembro del Ejército el que entregó la información al expresidente Álvaro Uribe, quien la publicó en Twitter el pasado domingo 7 de abril.

Mantilla señaló que es importante que quien esté detrás del hecho salga a dar la cara y que si no reconoce su error, la institución tomará las decisiones que considere pertinentes, pues tienen ya en estudio el grupo de militares que tuvieron contacto con la información privilegiada.

“Esperamos que esa persona por la Patria, por su honor y con la lealtad que nos exige a todos los miembros de la institución, dé un paso a delante y diga ‘fui yo’”, indicó el alto oficial. 

El comandante del Ejército exoneró además de cualquier responsabilidad al general Javier Rey, jefe de operaciones de la institución. El oficial fue mencionado en el perfil del expresidente Uribe, razón por la cual muchas de las dudas recayeron sobre él. 

Casi una semana después de que se filtró la información al expresidente, a ciencia cierta se desconoce quién pudo estar detrás del hecho. Los mandos militares aseguran que las investigaciones van por buen camino, pero el país sigue sin saber la identidad del responsable. 

Lo cierto del asunto es que el hecho ha enfrentado a diferentes personalidades del país, entre ellas al propio fiscal general, Eduardo Montealegre con Uribe.