Buque nicaragüense La tensión entre Colombia y Nicaragua se disparó por la presencia de un buque nicaragüense en el archipiélago de San Andrés y Providencia, motivo de un conflicto territorial sobre el que se espera un fallo de la Corte Internacional de Justicia (CJI) antes de fin de año.

El "Mede-Pesca-III", del Instituto de Pesca de Nicaragua, se encuentra cerca del cayo Quitasueño, perteneciente al archipiélago caribeño en litigio, desde el miércoles por la noche, cuando lo denunció la Armada Nacional de Colombia.

Esta institución pidió este jueves "cordura" al Gobierno de Nicaragua y la retirada del buque lo más pronto posible, pero hasta ahora no ha habido reacción alguna desde el país centroamericano, donde ni siquiera los medios de comunicación publican información.

"La embarcación continúa con las máquinas detenidas, paradas. Ahora el capitán espera instrucciones de su gobierno y esperamos que esas instrucciones sean lo más sensatas posible para que se resuelva esta situación sin contratiempos", dijo el jefe de Operaciones Navales de la Armada, el vicealmirante Hernando Wills.

De acuerdo a esta institución del Ministerio de Defensa de Colombia, el capitán del "Made-Pesca-III" tiene instrucciones del Gobierno de su país para realizar una investigación pesquera en el cayo Quitasueño y posteriormente a 30 millas al noreste del mismo".

"Es muy probable que esta actitud responda a una provocación porque históricamente no ha habido presencia de buques nicaragüenses" en aguas colombianas, advirtió Wills.

El vicealmirante confirmó que se trata de "la primera vez" que un barco del Gobierno nicaragüense entra a aguas colombianas, ya que los incidentes ocurridos en el pasado correspondieron a barcazas de pesca.

"Es una embarcación que pertenece al Instituto de Pesca y Acuicultura, es lo que manifiesta su capitán. Es relativamente pequeño, con apariencia de pesquero, de unos 15 metros. Hay once personas civiles a bordo y no es militar", aclaró el jefe de Operaciones Navales de la Armada.

Ceremonia MilitarCon el fin de proveer movilidad táctica terrestre, despliegue de tropas y apoyo logístico a la Armada Nacional, fue activado el Batallón de Movilidad de Infantería de Marina No. 1 con sede principal en Mahates, Bolívar. La ceremonia fue presidida por el Contralmirante César Narváez Arciniegas, Comandante de la Fuerza Naval del Caribe y el Comandante de Infantería de Marina del Comando Sur de EE.UU., Mayor General John Croley.

En la ceremonia se realizó la desactivación del Batallón de Contraguerrillas de Infantería de Marina No. 2, el cual realizó operaciones contra los grupos narcoterroristas en la región de los Montes de Marina durante 13 años. Así mismo, fue entregada la Bandera de Guerra del Batallón de Movilidad al Teniente Coronel del Cuerpo de Infantería de Marina Wilson Martínez Londoño, quien asumió el mando de este batallón y quien tiene el reto de realizar las actividades propias de mantenimiento y entrenamiento en los vehículos tácticos asignados, con el propósito de contribuir al fortalecimiento de la capacidad de defensa de la soberanía nacional y apoyar la participación en operaciones de paz y ayuda humanitaria.

El Batallón

Más de 320 hombres, entre oficiales, suboficiales e infantes de marina, serán los encargados de llevar a cabo las operaciones de movilidad y el mantenimiento de los vehículos tácticos para brindar a la Armada Nacional la capacidad de transportar hasta 1400 hombres, movilizar reservas a gran escala e ingresar a áreas de fuego restringido y a lugares de difícil acceso terrestre en el desarrollo de operaciones militares.

Patrullero de Apoyo Fluvial Liviano ARC Luego de año y medio de trabajos, el ARC “Inírida”, que anteriormente realizaba funciones de remolcador fluvial, será reclasificado como una Patrullera de Apoyo Fluvial Liviano. Tal como lo anunció el Ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón Bueno, en su última visita a la capital del Guainía, esta Unidad hace parte del incremento en las capacidades para ser más efectivos en el oriente colombiano.

Con un ahorro significativo  y  una inversión cercana a los ocho mil  millones de pesos, el ARC “Inírida” fue sometido a una profunda modernización. Su maquinaria principal y los sistemas auxiliares que  ya habían cumplido su vida útil, fueron renovados.

Hoy el ARC “Inírida” cuenta con los más modernos sistemas de armamento y navegación, que le permiten enfrentar cualquier amenaza sobre los ríos del oriente del País.

Tiene la capacidad de transporte de personal, así como la posibilidad de abastecer agua a los elementos de combate fluvial, gracias a su capacidad de producir hasta 9.200 galones diarios de agua potable.

La Patrullera de Apoyo Fluvial Liviana ARC “Inírida”,  cuenta con una planta potabilizadora para el tratamiento de aguas residuales, cumpliendo con  la legislación ambiental y tiene capacidad de remolque, en caso que otros buques presenten problemas operativos. Pasó de tener una  capacidad de desplazamiento de 80 a 130 toneladas y reforzó considerablemente su estructura.

La unidad  fue destinada al Batallón Fluvial de Infantería de Marina No. 50,  en cuya jurisdicción estará encargada de cubrir más de 1.600 kilómetros, desde el raudal de Mapiripán hasta la desembocadura en el rio Orinoco, abarcando así los ríos Vichada, Orinoco, Guaviare, Inírida y Atabapo.

Mediante este proyecto, el ARC “Inírida” extendió su vida útil en 15 años aproximadamente, incrementando la cobertura en distancia y tiempo dentro del área operacional que permite garantizar la soberanía nacional, velar por la seguridad del corredor fluvial  y enfrentar las amenazas de los grupos al margen de la ley.

Durante el  año y medio, tiempo que duró el proyecto, se generaron cerca de 50 empleos directos en la región y se incrementaron empleos indirectos en el área de transporte regional, servicios de ferretería y alimentación.

El proyecto de modernización, repotenciación y extensión de vida útil del ARC Inírida, fue diseñado y dirigido por el personal de la Jefatura de Material Naval de la Armada Nacional y ejecutado mediante contrato suscrito con el Astillero Naval JOL S.A.

La ceremonia de reclasificación se realizará en la Capital del Guainía, a las 10 de la mañana, presidida por el Comandante de la Armada Nacional, Almirante Roberto García Márquez.

Almirante Roberto García, Comandante de la Armada NacionalComo resultado de los cambios rutinarios en esa fuerza, el Comando de la Armada Nacional dispuso la nueva estructura del mando naval.

En ese sentido, fueron hechos algunos cambios en sus jefaturas, comandos de Fuerza y direcciones en Escuelas de Formación, los cuales se harán efectivos durante los próximos tres meses.

Así, el Vicealmirante César Augusto Narváez Arciniegas, quien se desempeñaba como comandante de la Fuerza Naval del Caribe, pasó a ser Jefe de Planeación Naval, mientras que el Mayor General de Infantería de Marina Luis Gómez Vásquez pasó de ser comandante del Cuerpo de Infantería de Marina a la Jefatura de Acción Integral Conjunta.

El hasta ahora Jefe de Planeación Naval, Contralmirante Leonardo Santamaría Gaitán, será el Comandante de la Fuerza Naval del Caribe; y el Comandante de la Fuerza Naval del Sur, el Brigadier General de Infantería de Marina Héctor Julio Pachón Cañón pasará a la comandancia del cuerpo de Infantería de marina.

El Contralmirante César Augusto Gómez Pinillos, que se desempeñaba como Jefe de Formación, Instrucción y Educación Naval y Jefe de Material Naval, es el nuevo Jefe de Desarrollo; y el Jefe de Formación, Instrucción y Educación Naval es el Contralmirante Pablo Emilio Romero Rojas, anterior Director de la Escuela Naval Almirante Padilla.

De otro lado, el contralmirante Germán González Reyes pasará de dirigir la Jefatura de Acción Integral Conjunta a Jefe de Material Naval, mientras que el Contralmirante Benjamín Calle Meza pasa a ser Comandante de la Fuerza Naval del Sur después de ser Jefe de Desarrollo Humano.

Remolcador fabricado por CotecmarDoña Clara Martínez, quien trabajó durante 28 años en Armada fue la inspiradora del nombre del remolcador Doña Clary, el primero en construirse en el país con tecnología cien por ciento colombiana.

La tradición naval dice que todo barco que sale al mar debe inaugurarse rompiendo una botella de champaña en su casco y fue la propia Clara Martínez quien ahora trabaja en Serviport S.A, la empresa que mandó a construir el remolcador, quien tuvo el honor de bautizar el remolcador.

“Este proyecto contribuye a materializar la transformación productiva del país, en la cual, la composición de la industria nacional se adentra en nuevos sectores económicos generadores de empleo y desarrollo de las regiones”, sostuvo durante el acto de lanzamiento el contralmirante Roberto Sáchica, presidente de la empresa Cotecmar.

El remolcador Doña Clary está construido para ser altamente eficiente en maniobras de remolque y salvamento, manejo de anclas, cargas pesadas y apoyo en mantenimientos costa afuera por lo cual se le ha denominado un remolcador multipropósito.

La construcción del barco, que duró alrededor de dos años y tuvo un costo de entre 9 y 12 millones de dólares, demandó 40.000 horas de diseño, 558.000 horas de construcción y 400 empleos directos, agregó el oficial.

Doña Clary, según el contralmirante Sáchica, es el primero de una serie de posibilidades que ofrecen sectores como el minero energético, portuario y de transporte marítimo a la industria astillera.

“Con este paso Colombia inicia su proceso de transformación productiva y a través de Cotecmar el país cuenta con la capacidad productica y estándares de calidad para construir buques de trabajo”, sostuvo Sáchica durante el discurso inaugural ante las principales autoridades cartageneras y una delegación de inversionistas chinos, alemanes, estadounidenses y holandeses.

portafolio.co